LLUEVE

Afuera llueve, así ha despertado la ciudad. No podemos hacer nada cuando cae la lluvia, solo mirar, soñar y dejarla caer. Cada vez llueve con más intensidad, parece que se hubiera caído el cielo de golpe.

Sigue lloviendo y ya me llega el agua hasta el cuello. Se inundó mi casa, el agua nos entró de golpe. Continúa lloviendo, incluso siento que con mayor intensidad. Estoy empapado, diluvia en mi corazón. La lluvia ha mojado todos mis sueños, mis recuerdos, mi pasado.

Lloro, pero la lluvia tapa hasta mis lágrimas y nadie nota que estoy llorando. Espero que aclare pronto. Muchas cosas se han ido a la deriva, pero siempre habrá un lugar para soñar y un futuro para vivir.

Es tarde, tan tarde que no hay nadie por aquí, hasta la lluvia ya se ha ido a dormir. Es de noche muy de noche.

EL MARINERO SUBE-MONTAÑAS

Viajar es un continuo abrir y cerrar puertas…Hoy abres una puerta, pero mañana tienes que cerrarla, para posiblemente abrir otra pasado mañana…Abrir y cerrar puertas, eso es viajar, eso es vivir, me decía aquel viejo marinero que encontré en esa bella ciudad portuaria, con gatos en los tejados y viejas tradiciones…Sabía que allí, tras ese encuentro, tras ese corazón curtido de tantos soles y tantos mares de la vida, se escondía el relato que hoy les escribo…Cualquier trozo de esa vida, podría dar para una novela. No era un hombre corriente, vivía en el mar pero se había pasado toda su vida escalando montañas.

La conversación con aquel marinero me recordó a aquella que mantuvo el principito con el sabio zorro: “Nous sommes responsables pour ceux qui nous avons apprivoise”. Solo se conoce lo que uno domestica y eres responsable de lo que has domesticado.

Yo siempre subí montañas… ¿Y quiere saber por qué lo hice? -me preguntó-…Por dos razones, me respondió rápidamente…Porque cada vez que conseguía hacer cumbre, tenía la sensación que allí no había llegado nadie todavía… que era el primero en pisar ese suelo, en tener esa vista…Aún hoy sigo teniendo esa sensación en algunas situaciones de mi vida…Y eso me crea soledad y desesperanza muy a menudo.

¿Y la segunda? -le pregunté interrumpiendo aquel momento irrepetible-… La segunda es porque la cima de aquellas montañas, era el único lugar del planeta donde todo lo que veía, estaba por debajo del nivel de mis botas…Y para vivir después de esa sensación, hay que domesticarse a uno mismo… No es difícil si eres responsable, sabes dónde estás y lo que eres… conocer tu esencia, terminó por decirme.

De cada viaje sorprendente traemos fantásticas vivencias, maravillosas fotos, grandes y curiosos recuerdos que permanecerán a nuestro lado durante toda nuestra vida; pero lo que me regaló, lo que me entregó esa mañana, este marinero sube-montañas no podré olvidarlo jamás.

Si la educación es la llave, la escuela es el candado.

La Marea verde de Baleares quiere dar un paso más en su lucha contra los recortes en Educación. Desde las Islas proponen a docentes, padres, estudiantes, organizaciones políticas y sindicatos de toda España para que convoquen manifestaciones el fin de semana del 12 y 13 de octubre y una huelga general el martes 15, para denunciar la situación de en que se encuentra la enseñanza pública en nuestro país y para pedirles una respuesta contundente a los continuos ataques del PP.

No seré yo quien defienda recortes en educación, pero tampoco me posicionaré con posturas politizadas e interesadas muy alejadas de la educación. Detrás de esas mareas verdes subyacen conveniencias que nada tienen que ver con la educación. Hace años que sabemos y anunciamos -lo que nos dedicamos a esto- que los problemas de la educación no solo se solucionaran con austeridad y racionalización. Además de eso, hay que enfrentarse a la causa del problema y a esos grandes paradigmas que han protagonizado, a lo largo de la historia, nuestro modelo educativo y el de casi todos los sistemas educativos públicos de todo el mundo.

Para mejorar la educación no hay que reformar el modelo anterior. Hay que transformarlo. Necesitamos un sistema educativo con nuevas formas de enseñar y de aprender. La educación tiene que cambiar y la tiene que cambiar los expertos en educación, los profesores. Si lo dejamos en manos de nuestros políticos, cometerán el error de ideologizarla, de primar sus intereses, sus conveniencias y en consecuencia, sus tendencias estarán desvalorizadas.

Tenemos que crear un nuevo modelo de educación que se adapte a las nuevas realidades que vivimos, a esta nueva sociedad que tanto ha cambiado. El sistema educativo actual fue diseñado, concebido y estructurado-como dice Ken Robinson-en una época diferente a la actual, las circunstancias económicas y sociales eran diferentes. Hay que superar la vieja concepción de la educación.

Necesitamos una escuela más creativa, innovadora, independiente y formadora de futuros adultos capaces de resolver problemas, vivir en la incertidumbre y hacer frente a la sociedad actual y a los cambios de modelos que se les vienen encima. El modelo tradicional genera mediocridad, fracaso y abandono escolar.

Es hora de romper con ese modelo de enseñanza, tan uniforme y poco creativo en el que nos educamos. La clave del éxito está en comprender las necesidades de cada niño y ofréceselas. La motivación, la cultura por el esfuerzo y un sistema educativo que lo potencie, es la clave para paliar el abandono y el fracaso. Para ello es necesario innovar y buscar un modelo menos conforme, tal vez menos estándar, menos aburrido y que cree ilusión. Hay que crear un entorno escolar más agradable y estimulante.

Hay que establecer – como dice el profesor J. Antonio Marina-una cultura de la curiosidad, del rigor critico, del conocimiento, de la sensibilidad artística, de la claridad ética, del afán continuo por aprender. La Escuela tiene que ser ante todo un mercado de experiencias, en el que expandir horizontes sea nuestra meta; aprender, leer, conocer, debatir ideas, sentir, reflexionar, dudar; en suma, cultivar la mente y potenciar la creatividad y el pensamiento diferente, ha de nuestra tendencia en educación.

Es hora de transformar la copia y la memorización por la imaginación y la motivación. Es hora de dejar atrás esta educación que no tiene en cuenta la individualidad ni los distintos talentos, así como las necesidades, capacidades, intereses, potencialidades y habilidades específicas de sus alumnos. Es fundamental buscar una educación dinámica, ilusionante, creativa, que emocione, que dé confianza, que motive, que entusiasme.

La educación es algo global; casa, calle, medios de comunicación, escuela, sociedad… tienen en este momento muchas cosas que enseñar. Hay que pedir y exigir a “toda la tribu” que se impliquen y colaboren en la educación. Como sociedad tenemos que tener claro qué tipo de educación queremos, repensar la educación y a partir de ahí empezar a cambiar. La relación entre la casa y la escuela ha de ser más estrecha. Confianza, trasparencia y respeto ha de aparecer en esa relación.

Los profesores, los maestros han de aprender otras formas de pensar, para enseñar otras formas de aprender. Hemos de formarnos más, de desarrollarnos más, de investigar más en el hecho educativo, de evolucionar, de innovarnos, de prepararnos más y de mantener esa ilusión y vocación bien despierta. No basta con la formación docente simulacro y burocratizada que busca acumular puntos, si de lo que se trata es de mejor realmente.

Habría que mejorar los procesos de selección del profesorado. Tener en cuenta la excelencia académica y ante todo su adaptación y capacitación a la realidad de las aulas. Es hora de seleccionar y formar mejor al profesorado para la realidad de lo que van a encontrar. De esta forma conseguiremos tener los mejores profesores, inteligentes, bien preparados, capacitados, ambiciosos, con vocación, valorados, admirados por la sociedad, elegidos y protegidos.

El modelo de gestión que inunda nuestros espacios educativos, es un modelo exclusivamente administrativo y saturado de burocracia. No existe un modelo de liderazgo educativo, de gestor activo de ideas educativas, de animador de proyectos, de ideólogo de propuestas. La educación necesita de gestores diferentes a los que hemos tenido hasta ahora.

La educación es la clave pero la escuela ha de cambiar…Y es que “si la educación es la llave, la escuela es el candado”.

EL PROBLEMA DEL LOBO YA ESTÁ EN GUADALAJARA

Cuando veo ciertas cosas en el asunto del conflicto del lobo, pienso que nada tiene solución en el mundo de la conveniencia y que defender al lobo no significa protegerlo. Tras pensar lo vivido en relación a la conservación y protección del lobo me limito a sentir cuanta mentira hay en torno a las propuestas de acciones concretas para poner fin al conflicto entre, los que quieren hacer primar por encima de todo la protección de esta especie y quienes, con justicia, piden una reclamación y reparación patrimonial de daños ocasionados por los ataques del lobo a su cabaña ganadera.

Con la presencia de lobo en Guadalajara, no solo ha llegado esta pugna entre los conservacionistas y ganaderos, que estaba ya ahí desde el mismo momento en que el lobo y el hombre establecieron sus relaciones intraespecíficas. Ahora surge un nuevo problema en la provincia que llega de la mano de todos estos “mesías” salvadores del lobo, mediadores del conflicto, cambiadores del modelo conservacionista. Este conflicto es una mentira que, ellos mismos, llevan alimentando mucho tiempo; y lo hacen porque es su forma de vida, por conveniencias personales, negocios y mercadeo. Viven de este conflicto y tratan de demonizar todo lo que hay en torno a este animal para sacar tajada mediática y económica del asunto.

El proyecto de estos falsos buscadores del consenso entre las partes afectadas, en el asunto del lobo, consiste en plantear una alternativa ecoturista y comercial alrededor de este singular animal. Hablan de poner en valor al lobo y de elaborar planes de gestión y conservación del lobo como motor económico y no como lastre. Prometen ser solucionadores del conflicto y dicen traer un cambio de modelo y de mentalidad, para que entendamos que el lobo conseguirá traer muchos visitantes y que será beneficioso para todos.

Ponen de ejemplo -de este falso paradigma- a la Sierra de la Culebra zamorana y prometen poner un rumbo común de convivencia entre ganaderos, lobos y conservacionistas. ¿No será de conveniencia?
Presumen de tener sus manos limpias y ser muy competentes y profesionales en este asunto, pero la realidad es que tras estos “vende-ungüentos”, se esconden muchos intereses muy alejados de las verdaderas raíces del conservacionismo, prostituyéndose por un puñado de dinero, y sin intenciones de mediar de una forma ecuánime en la verdadera resolución del problema.

Me temo que tras ese turismo lobero y todas esas pócimas mágicas, como la del sello de calidad en los productos elaborados, que certifican que se ha preservado de forma directa la especie Cannis lupus signatus, hay trampa y serán un problema añadido mas a este conflicto del lobo y poco o bien poco ayudará a la verdadera protección y conservación del lobo en Guadalajara y a conseguir esos supuestos beneficios económicos sociales y medioambientales que prometen vendrán a la comarca de la Sierra Norte alcarreña. Huele a podrido este asunto, ya se darán cuenta de los métodos poco éticos que utilizan para sus avistamientos, con cebaderos que causan terribles daños a la especie, generando problemas de vulnerabilidad por furtivismo y grandes problemas conductuales en el lobo y en las relaciones ganadero-conservacionista-empresario hostelero etc. Así no modernizarán la economía rural de esta sierra. Así no pondrán fin al eterno conflicto.

En España hay un doble estatus jurídico para la gestión y protección del lobo; se ha establecido dos líneas: al norte del Duero es especie cinegética y al sur que es “especie prioritaria”, lo que supone que está considerada especie en peligro y necesitada de conservación. La presencia del lobo en Guadalajara debería ser un orgullo, es una joya de nuestro país, pero choca con los intereses legítimos de esos custodios del territorio que son los ganaderos. Por ello y para solucionar el conflicto “conservacionista- ganadero”, serían necesarios, por un lado un legislación tajante en su aplicación para todo el territorio nacional por igual, que preserve y proteja realmente a esta reliquia de nuestra fauna y que permita compatibilizarla con el pastoreo; ambos se necesitan. Y por otro lado un buen plan de gestión del lobo que establezca y aplique medidas para que permita una eficaz conservación del lobo dentro de un marco de coexistencia con el mundo rural.

MONOPLIZAR LA VERDAD…Y LA INTELIGENCIA

Conocía que los partidos son organizaciones muy débiles en los que los grupos internos o incluso los egos individuales podían condicionar su futuro. Conocía que dentro de los partidos hay diferentes escalones y que es inevitable su jerarquización y profesionalización… Conocía también las disputas que hay entre los más radicales y los más moderados; entre los más pragmáticos y los ideólogos, ente los ortodoxos y los heterodoxos del partido, entre los cercanos al poder y los alejados que quieren entrar en el poder.
Conocía que los partidos son cíclicos: unos grupos cogen el poder y después llegan otros que denuncian a estos, acusándoles de faltar a la esencia o a los ideales que inspiraron el nacimiento del partido, cuando en realidad a lo que aspiran es a ocupar el poder. De esta forma, en este proceso- conocía también-, se va retroalimentando la organización…Y así sucesivamente y perennemente.

Conocía que una minoría ruidosa, puede hacer mucho daño dentro de un partido a base de criticar, de denunciar, de amenazar y de calumniar continuamente. Estos grupos, estas personas suelen autoproclamarse salvadores, liberadores y mártires del partido. Gozan de una exacerbación patriótica y heroica enfermiza….Monopolizan la verdad, la moralidad y también la inteligencia…Cuando cualquier persona-militante, ajeno a ellos intenta iniciar un debate diferente o con otra forma de pensar, le tachan de inapropiado o le relegan a la categoría de mentira o anécdota inadecuada.
Es muy soberbio pensar que estamos en posesión de la verdad absoluta. Es muy engreído pensar que nuestras pruebas circunstanciales son la verdad. Es muy impertinente, muy poco inteligente confundir acusaciones con pruebas… Es muy pedante valorar constantemente quien sí y quien no está en posesión de la verdad.

Cuando las opiniones de otras personas se convierten en nuestra realidad; cuando las justificaciones y nuestras pruebas se alimentan del manantial de lo irreal para convertirlo en existente, lo fantástico en realidad, entonces se está cometiendo un atropello con los demás y por supuesto contigo mismo.
Al final, siempre damos con la esencia humana, con sus vanidades, sus ideas, sus forma de ver las cosas, sus limitaciones, sus intereses, sus pasiones, sus obligaciones…El hombre necesita creerse el mejor aunque no lo sea…Y llevar razón aunque no la tenga.
Feliz mes de Agosto.

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