por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Educación
Es curioso como en la adolescencia las redes neuronales se hacen más complejas. El cerebro da un salto madurativo vertiginoso y todo empieza a funcionar con unas posibilidades increíbles, que antes no se podían ejercer. Las capacidades intelectuales se vuelven más profundas. Es como si pasáramos de conducir un coche normal a pilotar un fórmula 1. Lo que pasa es que en numerosas situaciones, la preparación del piloto y sus exigencias, no están acordes a las prestaciones del nuevo bólido. Y esto puede ser catastrófico, más aún en este nuevo mundo en el que todo cambia a mucha velocidad.
En muchos casos la preparación de este piloto, su pensamiento, ha sido formado por los medios de comunicación, por programas y anuncios poco adecuados y han vivido hipnotizados por contenidos muy virtuales. Los jóvenes de ahora teclean y ven la tele en vez de leer. Microsoft tendría aquí un gran campo de actuación comercial, como asesor personal educativo. ¿O tal vez este asesoramiento, esta transformación nos corresponda iniciarla a los profesionales de la educación? ¿Estamos preparados para esa transformación?
Respecto a la tele, creo que la delgada línea roja que hay entre la programación televisiva protegida y no protegida, entre la infantil y la no infantil y todos esos eufemismos que se emplean, es tan inexistente que apenas hay diferencia entre los contenidos emitidos. Hay un vacio tremendo de contenidos infantiles y juveniles en las horas, en los que estos ven la televisión o sus padres deciden a modo de guardería que la vean. Tan culpables son los que utilizan este medio como niñera, como los que permiten este incumplimiento tan evidente del código de autorregulación infantil de contenidos televisivos audiovisuales, así como las distintas cadenas que se mueven con esa impunidad, los crean y los emiten.
¿Para cuándo una verdadera programación infantil y juvenil en horario infantil y juvenil? ¿Para cuándo una nueva fórmula de intervención, para controlar las demasiadas cosas poco racionales que se hacen en televisión?
Es más que evidente que el modelo de autocontrol de los contenidos audiovisuales no ha funcionado. La indiferencia por hacer cumplir el código establecido en la ley General de comunicación audiovisual del 7/2.010 del 31 de Marzo es palpable y demostrable. Los estudios realizados hablan de…
…Bueno, mejor os lo cuento después de acercaros la mejor pregunta de la semana:
¿Qué frase pondrías en el epitafio de tu lápida?
…Y regresando al tema del control televisivo, estos estudios hablan de un incumplimiento de más de 6 veces al día en horario infantil. Esto indica una elevada vulneración de los principios básicos de nuestros menores y un elevado número de contenidos perjudiciales para la información. Habrá que dejarse de estos eufemismos y hacer del horario infantil eso, un espacio infantil, una escuela alternativa que distraiga, que fomente y estimule el aprendizaje, que entretenga y a la vez eduque y por supuesto, habrá que exigir de una forma real su cumplimiento, un código profesional y un consejo independiente que regule estos contenidos y que ejecute las sanciones correspondientes. La sociedad civil hemos de pedir protagonismo en este consejo, en su formación, en su creación, en su nombramiento, en el proceso sancionador y evaluador.
Volviendo a la siniestra pregunta de esta semana; uno de los epitafios que más me gusta es el que escribió Max Aub para su tumba. Son unas pocas palabras, pero de una humildad y de una grandeza verdaderamente llamativa: “Hice lo que pude”.
Cuando me encuentro con ex alumnos, suelo hacerles dos preguntas: ¿A qué te dedicas? y ¿Qué recuerdas de mis clases? En el fondo intento averiguar si lo que hice, lo que sigo haciendo, tuvo, tiene un sentido. Todos necesitamos sentir que lo que hacemos sirve para algo, necesitamos sentir que progresamos, necesitamos del sentimiento de éxito y de reconocimiento.
Os podríais sorprender las cosas que recuerdan. Muchos coinciden en mencionar, más que los contenidos de la asignatura, los mensajes y curiosidades- en forma de pequeñas narraciones- que de vez en cuando les acerco, con el objetivo de hacerles reflexionar.
Hoy me recordaban la historia de las cuatro ranas que iban encima de un tronco que viajaba por el río, las cuatro pensativas, comenzaron una conversación profunda, la primera dijo, “nos movemos porque el tronco se mueve”. La segunda replicó “no es el tronco el que se mueve sino la corriente del río la que hace que nos desplacemos”. La tercera rana puntualizó “no es ni el tronco ni el río sino nuestras mentes las que nos presenta la sensación de movimiento”. Las tres ranas entraron en una discusión cada vez más acentuada defendiendo cada una de su postura. La cuarta rana en un momento de sosiego intervino “todas tenéis razón, nos movemos por que el tronco se desplaza en la corriente del río y nuestro cerebro interpreta correctamente esas sensaciones, no hay porqué discutir”. Las otras tres ranas se miraron asombradas y en un momento vertiginoso expulsaron a la cuarta rana continuando con su discusión.
¿Cuál debe ser la finalidad de la Educación? Sin duda uno de los fines ha de ser cuestionar todo, para lo cual hay que tener una visión global y no cerrarnos en nuestra idea y forma de ver las cosas, aunque esta sea la corriente general. Ayer, en una conferencia en Guadalajara, decía el profesor José Antonio Marina, que “hay que enfocar los problemas desde nuevas y creativas perspectivas y que es fundamental poner bajo tela de juicio el orden establecido, cualidad esta fundamental para una democracia saludable”.
Todo esto parece tan evidente que a veces se nos olvida.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Opinión
El viento está soplando muy fuerte-hoy-en Guadalajara…¿Traerá cambios?…Hoy he salido a dar un paseo con la bici por los campos de la Alcarria, por sus caminos duros de viejas piedras con sus bordes repletos de amapolas…Es curioso comprobar, que donde no llega la siembra, miles de flores, nacen en auténtica libertad en los bordes de estos caminos y llanadas. Los campos de cultivo -verdes hoy y amarillos mañana- se resguardan entre escarpadas y rocosas montañas marrones…Muchos están abandonados…Se ve que se cansaron de sembrar para recoger… Tal vez apenas recogían…Son malos momentos.
No es fácil avanzar en bici en contra del viento, ni tan siquiera para grandes rodadores. Es más fácil hacerlo a…
…Bueno mejor os cuento como es más fácil hacerlo, después de acercaros la mejor pregunta de la semana:
¿Por qué las lagrimas son saladas?
…Y volviendo al asunto del viento… Es más fácil avanzar a favor y dejarse llevar por la fuerza del viento. Desmoraliza a cualquiera tirar para adelante…El viento es muy puñetero…Y crees que cogiendo más velocidad mejor lucharás contra él, pero no…La fuerza con la que el viento se opone a nuestro avance aumenta con la velocidad…El viento duplica su fuerza si nosotros aumentamos la velocidad…Así que paciencia, constancia, ahínco y firmeza en tus creencias para atreverte a avanzar y a querer continuar pedaleando a pesar de los obstáculos.
“Chupar rueda” nunca se me dio bien para luchar contra ese enemigo invisible que es el viento. Es una opción para protegerse…pero ese vacío que se queda detrás al desplazarse al aire a los laterales -en determinadas ocasiones- me asfixia de impotencia. La otra opción que me queda, es la de reducir la superficie de exposición al viento, pero es tan difícil…Yo encima soy alto…y el viento-ya saben- aumenta con la altura. En fin que ha sido un dia duro de bici.
Me decía uno de mis compañeros de pedaleo, que pareciese que la primavera no quisiese entrar. Recordábamos las “condiciones” tan adversas -meteorológicamente hablando- que se vivieron en episodios diferentes como en los meses de Julio y Agosto, en el año 1977, en el que se marcaron 3 y 4 grados más bajo de lo normal, debido al aire fresco del norte…¿Estaremos en esas “condiciones” tan adversas?
Sin lugar a duda, el peor año -recordábamos- debió ser aquel año del 1816, en el que según comentan, no hubo verano, debido a la intensa actividad volcánica, que cubrió de cenizas la estratosfera; ocultó las radiaciones solares y favoreció el enfriamiento de la superficie terrestre…Eso y la poca actividad magnética de la tierra unido a un supuesto y no comprobado cambio de lugar del sol, por un movimiento de inercia, provocó una destrucción, no solo ecológica, si no problemas políticos, económicos y sociales…Esperemos que no se repita esta serie de acontecimientos concatenados…Que con la que ya tenemos…
Escribía Mónica Fernández-Aceytuno, en su columna “Actualidad Natural” del diario ABC- hablando del mar Mediterráneo- que “todos llevamos algo del mar dentro, al ser saladas las lágrimas”…Comenta también que “cuando mira el océano, piensa que el tiempo tendría que medirse no por granos de arena, si no por gotas de agua”.
…Tal vez la naturaleza de nuestras lágrimas esté relacionada con el mar, como dice Mónica…Tal vez al llorar sube el nivel del mar…Tal vez, por eso, está subiendo mucho últimamente el nivel del mar…Tal vez…Ya lo decía Bécquer: ¡Los suspiros son aire y van al aire! ¡Las lágrimas son agua y van al mar!
Mi posdata de hoy es para Manolo…mi vecino de toda la vida…Hoy el nivel del mar ha subido un poquito más…Descansa en paz Manolo.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Naturaleza
Hoy he podido leer un grafiti, sobre la puerta de un garaje, que decía en letras mayúsculas, negras y gigantes: NOS MEAN Y NOS DICEN QUE LLUEVE.
Lorca decía que el más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida. Y francamente yo veo a la sociedad, a España muy, muy desolada, perdida y rendida a los pies de nuestros políticos, de nuestros poderosos.
Hoy escribía, para Sociedad Civil y Democracia, sobre la necesidad de participar activamente en nuestras decisiones políticas, en que debemos de hacer algo; nosotros los ciudadanos, contribuir, elegir nuestro destino. Y que lo debemos de hacer desde nuestra cotidianeidad, desde lo cercano. Y que hay que hacerlo exigiéndonos más, siendo conscientes de nuestro puesto en la sociedad, como maestros, como periodistas, como médicos, como empresarios, como jefes, como trabajadores, como políticos, como abogados, como jueces, como padres, como hijos, como ciudadanos. Cada uno de nosotros debemos de dejar de quejarnos y empezar a buscar que podemos hacer para cambiar y mejorar.
Admiro a todas esas personas que ya lo están haciendo y a pesar de tener el corazón roto, lleno de problemas, de quebraderos de cabeza, de desilusiones, de angustias, pueden levantarse cada dia, sonreír y decir: “basta ya, esto no es lluvia es “pis” y yo voy a intentar cambiarlo”.
La historia que les voy a contar hoy, con la que quiero terminar este año, aquí en este huequito que nos ofrece el Heraldo del Henares es una historia cualquiera que ocurrió una mañana cualquiera, en una playa cualquiera. Es una historia que leí hace tiempo, es de Alejandro Jodorowsky.
Cierto día, caminando por la playa, reparé en un chico que se agachaba a cada momento, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo una y otra vez. Tan pronto como me aproximé, me di cuenta de que lo que el chico cogía eran estrellas de mar que las olas depositaban en la arena, y una a una las arrojaba de nuevo al mar.
Intrigado, le pregunté sobre lo que estaba haciendo, a lo cual le respondió:
– Estoy lanzando estrellas marinas nuevamente al océano. Como ves, la marea es baja y estas estrellas han quedado en la orilla, si no las arrojo de nuevo al mar morirán aquí.
– Entiendo -le dije- pero debe haber miles de estrellas de mar sobre la playa. No puedes lanzarlas a todas, son demasiadas. Y quizás no te des cuenta de que esto sucede probablemente en cientos de playas a lo largo de la costa… ¿No estás haciendo algo que no tiene sentido?
El chico sonrió, se inclinó, tomo una estrella marina y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió:
– ¡Para ésta sí lo tuvo! Feliz año.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Naturaleza
No sé si os he contado alguna vez, que la mariposa es uno de mis animales favoritos. Me gusta de ellas su capacidad de trasformación para volar libremente, pero lo que realmente me fascina aún más, es su reacción cuando quieres cogerlas. Cuanto más las persigues, mas huyen. Pero si vuelves la atención a otras cosas y no las obligas, ellas vienen y suavemente se posan en tu hombro.
Dicen que son una metáfora del alma y que representan el cambio. Posiblemente así sea; la metamorfosis en si es cambio, de larva a pupa y de pupa a adulto a lo largo de varios estadios, en los que crece una nueva cutícula a su medida, una nueva piel para poder vivir. A mí, me parecen belleza, sensibilidad, enigma, pureza, delicadeza, silencio, ilusión, voluntad, fuerza, pasión. Admiro de ellas su capacidad para no rendirse, para buscar lo mejor de la vida, aún sabiendo, que esta, será corta y que todo estará a punto de suceder y a la vez de concluir.
Resulta que las mariposas viven poco más de una semana. Siete u ocho días. Si lo traducimos a la vida de una persona, si una mariposa vive una media de 8 días y un humano una media de 80 años; un día de mariposa equivale a 10 años humanos. Qué diferencia ¿verdad? Saben que no será fácil pero, aun así, se ponen de punta en blanco, porque saben que merecerá la pena. ¡Fascinante! ¿No?
Hay una mariposa, la monarca, que hace un increíble viaje migratorio, desde Canadá hasta Méjico; es un viaje inverosímil, fantástico y enigmático. Vuelan en bandadas, como las aves, a gran altura, en línea recta y a velocidad constante. Increíble, ¿verdad?
Deberíamos aprender de ellas a elegir nuestro destino, a participar activamente de este viaje, a contribuir en algo. A saber que una idea, una vida sin acción es un sueño y los sueños, sueños son. Tendríamos que adaptarnos a los cambios como ellas lo hacen, cambiando de piel, de forma de actuar, de forma de pensar, según las circunstancias que nos toquen vivir. Exigiéndonos más, reflexionando qué podemos hacer nosotros, en nuestra cotidianeidad, en nuestro viaje migratorio, para cambiar lo que no nos gusta, incluido lo que no nos gusta de nosotros mismos, que lo olvidamos muy a menudo.
Me gusta de ellas, que parecen venir a la vida para rompen ciertos paradigmas. Me enamora de ellas, no solo sus vivos y bonitos colores, sino que son ajenas a su propia belleza. Me gusta su forma de vida lenta, sosegada. Su modestia, su sencillez, su timidez su pequeñez. Feliz año.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Libros
Tengo la costumbre de guardar en una caja, pequeños y singulares objetos y cosas que llegaron a mi vida de forma curiosa. Estas cosas son de lo más variopintas, pero todas tienen algo en común…son un trocito de algún momento, personaje o situación …de esos que nos regala la vida y que nos moldea y forja en lo que somos.
Uno de esos “recuerdos-regalos” … por uno de esos personajes que llegan a ella…en uno de esos momentos principales de mi vida…es una …
…Bueno, mejor os lo cuento, después de acercaos la mejor pregunta de la semana:
¿Qué libro recuerdas, que te leíste de un tirón, en una tarde de calor veraniego?
…Ese objeto es una pequeña hoja de cuaderno -ya amarilla del paso de los años- doblada dos veces, que contiene un precioso cuento, que hoy quiero compartir con ustedes… Está muy relacionado con esto de recuperar lo perdido, la felicidad y la vida… Me gusta hablar de ser feliz, creo-como les dije en una ocasión, hablándoles de secretos de felicidad- que la mitad de ella reside en hablar de ella y la otra mitad en soñar con ella…¿Pero donde se halla realmente?
…“Cuenta la leyenda que los dioses se enfadaron y escondieron la felicidad para que el hombre nunca la pudiera encontrar. Se reunieron entonces para decidir dónde esconderla. El dios de la montaña dijo que la escondería en la montaña más alta, allí nunca llegaría. Pero el hombre llegó. Entonces dijo el dios del mar: la esconderemos en la sima más profunda, allí sí que no llegará el hombre; pero se equivocó, el hombre llegó. Así pasaron todos los dioses, hasta que un dios muy anciano dijo: yo sé el único sitio donde el hombre no buscará la felicidad. Todos quedaron asombrados y le preguntaron: “¿Cuál es ese sitio?”. Él respondió: “El único sitio donde el hombre no buscará la felicidad será en su propio corazón”. Desde entonces, la felicidad se encuentra escondida en el corazón de cada hombre y muchos no la han encontrado”.
Prometí a esa persona que me regaló este trocito de su corazón, que hablaría de su leyenda y que soñaría con ella. Prometí también contarla y compartirla. Hoy cumplo mi deuda.
Al fin y al cabo, mi querido amigo y su leyenda llevaban razón… Tienen que prometerme que nunca dejarán de intentar buscar su felicidad.
Hace ya unos veranos, llegó a mis manos un librito titulado: Las voces del desierto, se trata de un viaje casi místico, una norteamericana de nuestros días, nos cuenta su aventura física y espiritual, en medio de una tribu que subsiste “con las manos vacías” en un paraje perdido del desierto australiano, donde no cuentan las posesiones, sino una maravillosa y simple filosofía de la vida que nos permitirá comprender por qué en estos tiempos y con tantos bienes materiales a nuestro alcance, en muchas ocasiones nos sentimos inquietos e insatisfechos.
Creo que la tribu de “los auténticos” es una muestra de sabiduría… A ellos no les preocupa tener más, no les preocupa el poder, no les preocupa ser más; les preocupa la esencia de las cosas, su autentico ser.
Ese libro habla de que “no es libre el que tiene mucho, sino el que necesita poco” y los auténticos tienen mucho que ofrecer. No tienen propiedades particulares. Viven en contacto directo con la naturaleza de una forma más sincera, más espiritual, con más fuerza… Son un pueblo muy libre.