por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Naturaleza
Hoy he podido leer un grafiti, sobre la puerta de un garaje, que decía en letras mayúsculas, negras y gigantes: NOS MEAN Y NOS DICEN QUE LLUEVE.
Lorca decía que el más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida. Y francamente yo veo a la sociedad, a España muy, muy desolada, perdida y rendida a los pies de nuestros políticos, de nuestros poderosos.
Hoy escribía, para Sociedad Civil y Democracia, sobre la necesidad de participar activamente en nuestras decisiones políticas, en que debemos de hacer algo; nosotros los ciudadanos, contribuir, elegir nuestro destino. Y que lo debemos de hacer desde nuestra cotidianeidad, desde lo cercano. Y que hay que hacerlo exigiéndonos más, siendo conscientes de nuestro puesto en la sociedad, como maestros, como periodistas, como médicos, como empresarios, como jefes, como trabajadores, como políticos, como abogados, como jueces, como padres, como hijos, como ciudadanos. Cada uno de nosotros debemos de dejar de quejarnos y empezar a buscar que podemos hacer para cambiar y mejorar.
Admiro a todas esas personas que ya lo están haciendo y a pesar de tener el corazón roto, lleno de problemas, de quebraderos de cabeza, de desilusiones, de angustias, pueden levantarse cada dia, sonreír y decir: “basta ya, esto no es lluvia es “pis” y yo voy a intentar cambiarlo”.
La historia que les voy a contar hoy, con la que quiero terminar este año, aquí en este huequito que nos ofrece el Heraldo del Henares es una historia cualquiera que ocurrió una mañana cualquiera, en una playa cualquiera. Es una historia que leí hace tiempo, es de Alejandro Jodorowsky.
Cierto día, caminando por la playa, reparé en un chico que se agachaba a cada momento, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo una y otra vez. Tan pronto como me aproximé, me di cuenta de que lo que el chico cogía eran estrellas de mar que las olas depositaban en la arena, y una a una las arrojaba de nuevo al mar.
Intrigado, le pregunté sobre lo que estaba haciendo, a lo cual le respondió:
– Estoy lanzando estrellas marinas nuevamente al océano. Como ves, la marea es baja y estas estrellas han quedado en la orilla, si no las arrojo de nuevo al mar morirán aquí.
– Entiendo -le dije- pero debe haber miles de estrellas de mar sobre la playa. No puedes lanzarlas a todas, son demasiadas. Y quizás no te des cuenta de que esto sucede probablemente en cientos de playas a lo largo de la costa… ¿No estás haciendo algo que no tiene sentido?
El chico sonrió, se inclinó, tomo una estrella marina y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió:
– ¡Para ésta sí lo tuvo! Feliz año.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Naturaleza
No sé si os he contado alguna vez, que la mariposa es uno de mis animales favoritos. Me gusta de ellas su capacidad de trasformación para volar libremente, pero lo que realmente me fascina aún más, es su reacción cuando quieres cogerlas. Cuanto más las persigues, mas huyen. Pero si vuelves la atención a otras cosas y no las obligas, ellas vienen y suavemente se posan en tu hombro.
Dicen que son una metáfora del alma y que representan el cambio. Posiblemente así sea; la metamorfosis en si es cambio, de larva a pupa y de pupa a adulto a lo largo de varios estadios, en los que crece una nueva cutícula a su medida, una nueva piel para poder vivir. A mí, me parecen belleza, sensibilidad, enigma, pureza, delicadeza, silencio, ilusión, voluntad, fuerza, pasión. Admiro de ellas su capacidad para no rendirse, para buscar lo mejor de la vida, aún sabiendo, que esta, será corta y que todo estará a punto de suceder y a la vez de concluir.
Resulta que las mariposas viven poco más de una semana. Siete u ocho días. Si lo traducimos a la vida de una persona, si una mariposa vive una media de 8 días y un humano una media de 80 años; un día de mariposa equivale a 10 años humanos. Qué diferencia ¿verdad? Saben que no será fácil pero, aun así, se ponen de punta en blanco, porque saben que merecerá la pena. ¡Fascinante! ¿No?
Hay una mariposa, la monarca, que hace un increíble viaje migratorio, desde Canadá hasta Méjico; es un viaje inverosímil, fantástico y enigmático. Vuelan en bandadas, como las aves, a gran altura, en línea recta y a velocidad constante. Increíble, ¿verdad?
Deberíamos aprender de ellas a elegir nuestro destino, a participar activamente de este viaje, a contribuir en algo. A saber que una idea, una vida sin acción es un sueño y los sueños, sueños son. Tendríamos que adaptarnos a los cambios como ellas lo hacen, cambiando de piel, de forma de actuar, de forma de pensar, según las circunstancias que nos toquen vivir. Exigiéndonos más, reflexionando qué podemos hacer nosotros, en nuestra cotidianeidad, en nuestro viaje migratorio, para cambiar lo que no nos gusta, incluido lo que no nos gusta de nosotros mismos, que lo olvidamos muy a menudo.
Me gusta de ellas, que parecen venir a la vida para rompen ciertos paradigmas. Me enamora de ellas, no solo sus vivos y bonitos colores, sino que son ajenas a su propia belleza. Me gusta su forma de vida lenta, sosegada. Su modestia, su sencillez, su timidez su pequeñez. Feliz año.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Naturaleza
Algunas personas son demasiado obedientes…Tienen grandes dificultades para decir lo que piensan…Para hablar claro, también… E incluso para decir NO.
Creo que somos demasiado obedientes. En ocasiones esta obediencia a un superior, la anteponemos a nuestra conciencia y a nuestra moral. A veces, esta obediencia ciega, nos permite desprendernos de la responsabilidad de nuestros actos… ¡Cómo si no fuéramos responsables de esos actos por ejecutar una obediencia del superior!…Echamos la culpa al otro y nos eximimos de nuestra responsabilidad… “¿Cuántos actos atroces hay en la historia de la humanidad porque estaban cumpliendo órdenes? ¿Qué puede llevar a hacer el lado oscuro de la naturaleza humana, libres de culpa y eximida de responsabilidad?” …Grandes preguntas de un gran preguntador.
Amapolas, margaritas, dientes de león, cardos, lechetreznas, rabanizas, borrajas, collejas, malvas, salvia, jaramago, vinagrera, cigüeñelo, ajoparros…Malas hierbas que no quiere nadie. Disidentes…Indeseables… Crecen donde no desean que crezcan; en ambientes ruderales, en cunetas de caminos, en escombrales, en muros de edificios abandonados, en baldíos, en …
Son muy persistentes y tienen alta capacidad de dispersión… Alteran el ecosistema natural “clásico” y llegan allí donde los cultivos ortodoxos no llegan… Rompen con los patrones de la siembra tradicional…Son etiquetadas de “malas hierbas” porque dificultan o impiden que otras especies-expresamente cultivadas para crecer-crezcan, se desarrollen y se reproduzcan en las mejores condiciones… Pero ellas nacen, crecen y mueren en autentica libertad…Son diferentes…Guardan su esencia natural ancestral.
Posiblemente este termino de malas hierbas, fue inventado por…
…Bueno mejor os cuento por quien fue inventado, después de acercaros la mejor pregunta de la semana:
¿Cuál es la mentira más grande que te han contado?
…Y volviendo al asunto del concepto de malas hierbas; esa noción fue inventada por esos agricultores y jardineros que buscaban una producción con nuevas generaciones homogéneas, con similares identidades, conductas y comportamientos…Y encontraron en estas hierbas disidentes, patrones alternativos…pautas anti norma…Y procederes anti sistema muy mal adaptadas a los terrenos de labor.
Todas estas plantas que ahora cultivamos, fueron malas hierbas tiempo atrás. Gozaron de libertad, pero fueron domesticadas por la agricultura…¡A cuantas cosas que habrán renunciado a lo largo de su vida! Estas malas hierbas tienen un papel en el ecosistema en el que viven…Siempre estuvieron ahí y muchas siguen sorprendiendo por sus poderes curativos, por sus propiedades medicinales, por su valor culinario, por ser remedio casero, por su belleza, por la independencia y la libertad de la que gozan y de la que transmiten, por…
Las bonitas amapolas narcotizan las primaveras y te envuelven en un sueño, a veces, mágico. Fue una de las primeras sustancias utilizadas como doping -a modo de brebaje con sus semillas-por los griegos en sus olimpiadas…Los cigüeñelos son conocidos por su fruto en forma de aguja; son esos relojitos que se enrollan al pincharlos sobre el jersey. ¿Quién no ha jugado de niño con ellos?…Las collejas tienen tradición gastronómica, es una herbácea con su flor blanca con 5 pétalos…Los dientes de león son esas flores amarillas que vemos en los jardines, sus raíces fueron sustitutivo del café y ahora cerramos los ojos y pedimos un deseo al soplar su fruto…Las lechetreznas y su belleza amarilla en forma de rodales, es tóxica y su látex se utilizó para eliminar verrugas y durezas e incluso como cuajo de leche para quesos…Margaritas…Vinagreras…Malvas…Cardos…
Miren bien en los caminos… Pueden encontrar en cualquier momento, una de estas malas hierbas, que intentan cambiar las cosas, que intentan hacernos la vida mejor…más fácil…más libre…No las pisen, no las aparten, no las arranquen…Protéjanlas…Cuídenlas…Respétenlas… Las necesitamos…Tienen propiedades sorprendentes.
De la mentira más grande ya os hablé al principio de este texto…Esas que nos echamos a nosotros mismos. Feliz semana.