por AntonioDeMiguelAnton | Sep 30, 2014 | Naturaleza, Opinión
Tengo una amiga que siempre me habla de tópicos de hombres y mujeres. Tiene teorías para todo… Ella tiene la teoría que la mujer siempre se casa creyendo que el hombre cambiará. Y que el hombre se casa creyendo que la mujer no cambiará. Hoy hablábamos del periodo de noviazgo y me decía que…
…Bueno, mejor os lo cuento, después de acercaros la mejor pregunta de la semana:
¿Sueles mirar a los ojos de la persona con la que hablas?
Volviendo a mi amiga, ella decía que las mujeres, durante este periodo, escuchan más y mejor que en el resto de su vida y que el hombre pasa, durante este periodo de noviazgo, por una “locuacidad efímera”. ¿Qué opinan de su teoría? Qué importante es la comunicación y cuanto se deteriora y desvirtúa con el enfado… ¿Verdad?
…Ya saben lo que decía Gila: “El matrimonio es como el metro, los que están fuera quieren entrar y los que están dentro quieren salir.”
…Y volviendo al asunto de la mirada. Lo que más me llama la atención de los animales son sus ojos. Creo realmente que son el espejo del alma. De los ojos más impactantes que hay, son los ojos de los mochuelos. Son grandes y amarillos y parecen siempre sorprendidos o enfadados. Carecen de movimiento en el interior del cráneo-por eso rotan la cabeza- y pueden ver cualquier objeto con ambos ojos al mismo tiempo; eso les permite tener distintos puntos de vista y capturar mejor a sus presas.
Los mochuelos son las únicas rapaces nocturnas con ojos adaptados a la luz diurna. Su población ha descendido más de un 40% en la última década (50.000parejas en toda España). Algunos ornitólogos creen que siguen un camino cercano y paralelo a la burbuja inmobiliaria. Tienen-los ornitólogos- la curiosa teoría que estos mochuelos desaparecieron notablemente, debido a que los viejos olivos fueron arrancados- por inútiles- del medio rural, para replantarlos en las urbanizaciones como monumentos. Esto provocó la desaparición de sus agujeros-casas y en consecuencia su muerte. ¿Recuerdan el dicho: cada mochuelo a su olivo? Pues algunos, por lo visto, se quedaron sin olivo.
Esos gritos agudos y cortos-a modo de maullidos- ya se oyen menos, eso es cierto. Ese ciuu-ciuu en el asombro, ese huu-huu en el apareamiento o ese quec-quec como señal de alarma, apenas se escuchan en nuestros campos al atardecer, eso es cierto, pero la verdadera razón de su muerte, radica en la multitud de atropellos en carreteras que hay y en la gran cantidad de envenenamientos por plaguicidas, debido a la intensificación de la agricultura. Para entender muchas cosas, deberíamos hablar de las políticas agrarias, del abandono de los cultivos tradicionales, de la eliminación de lindes y de todos esos árboles viejos, que formaban parte de nuestra normalidad y que tanto han modificado el hábitat que necesita el mochuelo y tantos otros.…Y es que hemos aceptado como normal todo lo anormal.
Mi posdata de hoy, la escribo pensando en todas esas personas diferentes, con todas esas formas diferentes de mirar: mirando siempre a los ojos, sin mirar nunca, mirando al infinito, con mirada ausente, mirando a un punto fijo, con mirada penetrante, con mirada que ni fu ni fa…¿Cómo miras tú?
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 30, 2014 | Montaña, Opinión
Me sorprende ver lo acostumbrada que está la gente a complicarse la vida. Se la complica tanto que a veces, entre dos opciones, rechazan aquella que es más sencilla. Yo no sé si lo hacen por desconfianza, porque lo simple no puede ser la mejor opción o porque esa condición de sufridor reporta algún beneficio, incluso felicidad.
Tal vez la persona que más me llama la atención en este sentido, es…
…Bueno, mejor os lo cuento después de acercaros la mejor pregunta, que me ha perseguido a lo largo de toda la semana:
¿Crees que merece la pena?
…Y regresando al tema del sufrimiento; esta persona es una amiga que siempre anda buscando el problema en vez de la solución. Es increíble su capacidad para generar preocupaciones. Es sorprendente su capacidad de ver inconvenientes. Es impresionante, como en cada una de los momentos de su vida se crea obstáculos para saltar o impedimentos con los que trabajar. Está tan habituada a ponerse trabas a todo, que cuando no las hay, le resulta sospechosa la situación y eso, por supuesto, también le genera pesadumbre. ¿Nos habrán enseñado a fijarnos, a vivir y a elegir lo malo antes que lo bueno?
Hablo de esto con ella y se enfada muchísimo, le incomoda, se pone a la defensiva y se muestra como víctima, debido a su alta capacidad de sentir, de compadecerse ante el dolor ajeno o de irritarse ante lo injusto. ¿No se dará cuenta que los demás también pasamos por momentos complicados, por situaciones críticas, por ocasiones tristes y dolorosas? ¿No verá que también respiramos, sentimos, nos emocionamos, padecemos, lloramos, nos preocupamos, nos solidarizamos, afrontamos dificultades, sufrimos penurias y tenemos nuestros propios calvarios? Por eso somos felices, porque hemos probado la esencia del sufrimiento.
Cada vez que estoy cerca de una de estas personas, noto que pierdo algo. ¡Cuánto torturan con sus angustias! ¡Qué sencillas que son las cosas y qué complicadas se vuelven en manos de algunos! Si la felicidad es la clave de la vida, la sencillez es la puerta que deja fuera a los infelices. Pero ¿cuándo perdemos esa naturalidad? ¿Por qué perdemos esa espontaneidad? ¿Cuándo nos desprendemos de esa simplicidad, de esa inocencia? ¿Qué hacemos mal?
Creo que esto también hay que aprenderlo y educarlo. Enseñamos a leer, la tabla de multiplicar, otro idioma, a montar en bici, a dibujar, a usar un ordenador, a conducir… pero no enseñamos a ser sencillos, no aprendemos a emocionarnos, a ser felices, a sufrir. Ya decía Aristóteles que educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto.
¿Se imaginan que en esas pruebas de acceso a maestro, en las que ha salido a la luz el bajísimo nivel general que hay y la miseria intelectual en la que nos movemos, hubiese también pruebas de emociones? Creo que nos sorprenderíamos también de la penuria y escasez emocional en la que vivimos. Espero y deseo que se planteen reformar los planes de estudio de Magisterio; falta hace. Una de las cosas que me llama la atención, en este asunto, es la oposición y negación de los sindicatos a estas pruebas del concurso-oposición de maestros. ¿Intereses?
Volviendo al asunto de merecer la pena. Esta pregunta es una constante en el mundo del alpinismo. En cada paso hacia la cima, en cada inspiración, en cada avance de cordada, en cada mirada a la cumbre, en cada situación adversa, aparece la pregunta. ¿Ese sufrimiento reporta algo? ¿Merece la Pena?
Ya desde niño, cuando escalaba una montaña y hacia cumbre; tenía la sensación que allí no había llegado nadie, que era el primero en pisar ese suelo, en tener esa vista. Aún hoy sigue pasándome; hay momentos, en los que siento que si no escalo la montaña, jamás podré disfrutar del paisaje que me ofrece la cima. Pienso también que llego a lugares, donde otros aún no han llegado, a picos que aún no han alcanzado, a visiones que aún no han tomado. Llegarán, claro, llegarán; al menos eso creo, pues vienen a su ritmo. Os confieso también, que esa espera, en ocasiones, me crea mucha soledad y me agota.
Los ochomiles se alcanzaron sufriendo mucho, de esa forma se consiguen las grandes gestas, con verdaderos sacrificios humanos. Mario escribía un día que “estamos poco habituados a insistir en las cosas” y “que nos damos por vencidos fácilmente”. Es cierto, enseguida pensamos que no hay nada que hacer, que no se puede abrir y equipar vía, que no se pueden cambiar las cosas, que fue y será así toda la vida. ¿Por qué no insistimos más? ¿Tendremos que aprender y enseñar esto también? Tal vez.
No podemos darnos por vencidos tan fácilmente, no podemos descuidarnos; sobre todo en una escalada de una montaña como esta, de dimensiones gigantescas de empinadas aristas, de paredes verticales y de un trayecto tan peligroso. Todos dependemos de todos y de nuestro propio esfuerzo, de nuestra honestidad, de nuestra preparación, de nuestras condiciones técnicas y físicas, de tener un buen material, de organización y de experiencia en altitud. Sabemos que el alpinismo es peligroso y que tiene muchos riesgos: grietas inestables, frio insoportable, altitud demoledora… pero juntos podemos. Vamos para arriba, la cumbre nos espera.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Opinión
A veces necesitamos un poco de sur para no perder el norte…A veces tenemos que salirnos del camino marcado, para poder entender el camino por el que vas…A veces es prioritario cambiar de ruta, de destino, de orientación… para poder estar a gusto contigo mismo…Pues uno NO debe adaptarse a algo en lo que NO cree…No debe hablar, no debe pedirlo… sino crearlo…El cambio no llega por que sí.
Seguramente no entendáis estas palabras, tan sacadas de contexto, tan fuera de su sitio…Forman parte del acta de la sesión de evaluación final ordinaria, del curso del cual soy tutor este año…Las palabras se las lleva el viento y quise dejar a mis compañeros unas letras, para intentar decirles que…
Bueno mejor os cuento lo que intenté decirles, después de acercaros la mejor pregunta de la semana.
¿Por qué se usaba la flor de iris para indicar el norte en muchos mapas de navegación y en brújulas?
…Intenté decirles que los cambios en la educación-los cambios que todos esperamos- no van a venir de la manita de nuestros gobernantes…que tenemos que ser nosotros-los maestros- quienes desde nuestra cotidianeidad, los que debemos provocar el cambio.
El desánimo, la queja, el aburrimiento, la impotencia, el no saber qué hacer…cómo hacer, el miedo, la pereza…son malas compañías para protagonizar el cambio educativo que con urgencia necesitamos. No podemos hacer la guerra cada uno por nuestra cuenta…El profesor aislado no cambia nada…Hemos de trabajar en grupo…De exigir en grupo. En fin, a veces pienso que en nuestras manos, en la de los maestros, está la posibilidad de cambiar esto. ¿Ingenuo? Tal vez…
…Les comentaba también, que la mayoría de padres actúan pensando que están haciendo lo mejor para sus hijos, pero que se equivocan a la hora de compensar la falta de tiempo que dedican a estar con ellos y por supuesto en la poca y mala comunicación que tienen con ellos. En España hay unos 350.000 menores entre 6 y 14 años que pasan las tardes solos en casa y 70.000 cenan sin sus padres. ¿Cómo van a obedecer a sus padres cuando estén con ellos? Otros sobreprotegen en exceso y tienen miedo a reñirles o castigarles…les dan todo y lo quieren todo…son los reyes de las casas, todo gira en torno a ellos y se hace lo que ellos quieren y deciden. ¿Cómo no van a ser tiranos, insociables y egoístas? Otros niños tienen tantas cosas que hacer por las tardes, que no tienen ni tiempo para ellos. ¿Cómo no van a sufrir de estrés?…Padres e hijos.
Teresa tiene una preciosa casa rural, de labranza castellana, de principios de siglo XIX en Tamajón: Las Trojes, al pie del pico Ocejón, puerta de entrada a la comarca de la serranía norte de Guadalajara… Ella, que disfruta, acoge en su casa y siente la naturaleza como nadie; me decía esta semana que la legendaria flor de Lys, es una especie protegida muy bella, musa del impresionismo. Que Van Gogh la retrató como nadie, así es, casi al nivel del suelo y eliminando el horizonte, para que tuviésemos la sensación de estar entre ellas, tumbados en ellas…Teresa encontró su Iris al norte de Tamajón…La vio entre la maleza, “a más de cinco pies del suelo, salpicada de nobleza, de valor y de sabiduría…Desafiante”
Ella propone a la flor de iris como símbolo de la sierra norte de Guadalajara…Qué buena idea…No debemos perder el norte…No debemos perder la posibilidad de disfrutar de esa flor tan bella, tan olvidada, tan preciosa, tan fascinante. Enhorabuena por tu hallazgo…Todos tenemos un norte, el de Teresa viene marcado por la flor de iris; otros los encontraron en la estrella polar…¿Cuál es tu norte? ¿Dónde está tu norte?
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Opinión
Vivo en una pequeña comunidad de una pequeña ciudad. No se parece en nada a la comunidad imaginaria que describía Thomas Moro en Utopia; no tiene nada de organización, no tiene nada de ideal, no fomenta la participación, no estimula a sus propietarios a trabajar por su cuidado, por su mantenimiento, por su atención; a pesar de que la comunidad establece la propiedad común de los bienes.
La comunidad en la que vivo tiene un administrador que dirige, gestiona y organiza sus servicios básicos. Fue elegido hace unos años democráticamente, en asamblea de vecinos, por todos los propietarios. El anterior administrador era corrupto, tenía malos tratos con los propietarios, hacia demasiada ostentación del cargo, abusaba del poder que le habíamos otorgado y encima no resolvía los problemas de la comunidad o lo hacía tarde y mal. La piscina estaba mal clorada y sucia; las bombillas fundidas no se reponían por otras nuevas; las puertas golpeaban al cerrarse; las pistas deportivas tenían descuidados sus elementos; la limpieza en general era muy deficiente; la puerta del garaje estaba constantemente abierta y estropeada; el jazmín, la hiedra y todas la plantas de la comunidad marchitas, porque no se alimentaba su sustrato, ni se cambiaba la pila al temporizador de riego.
Del administrador actual, esperábamos que disolviese esos problemas y que incorporase elementos democráticos y participativos a la comunidad. Su proyecto-presupuesto así lo reflejaba. Pero hoy, sigue todo igual o peor.
¿Qué administraciones más nefastas, verdad? Qué mala suerte tenemos en la comunidad con la elección del administrador, ¿A que sí?
Hace 5 años que vine a vivir a esta comunidad. Cuando la presidenta que había, me contó toda la problemática que existía, les propuse dos cosas: cambiar de administrador y hacernos cargo, todos los vecinos, de nuestras cosas; habíamos dejado en manos de él, del administrador, toda la comunidad. Y claro, entonces pasó lo que pasó.
Hace dos años fui presidente de la comunidad, día tras día, me ponía en contacto con el administrador para exigirle que sustituyesen las bombillas rotas, que arreglasen cerraduras deterioradas, regulasen la centralita-emisora de TV, limpiasen los ascensores y descansillos de pasillos, limpiasen los cristales del portal, los trasteros, depurasen correctamente la piscina, reparasen la red de pádel, atendiesen nuestras plantas y un sinfín de cosas más. Hablaba, observaba y exigía a todo el personal, que nos cuidaba y reparaba la comunidad, que nos hiciese las cosas correctamente, con cuidado, con esmero, con amor, con profesionalidad.
Ser miembro y ser presidente de mi comunidad, para mí, es una acción que implica una gran responsabilidad. Solo con ella llegaremos a tener una buena comunidad, al éxito. Creo que no hay otra manera. Siempre he pensado que la responsabilidad y la libertad están muy unidas; cuanta más libertad tienes, más responsabilidad hay que asumir.
Mi comunidad es libre y democrática; pero sigue estando desatendida, sucia y dejada. Los vecinos no se implican en su atención. Entregaron al administrador todas esas responsabilidades y nadie persigue y vigila que el administrador cumpla con ellas. El mes que viene tendremos junta general y posiblemente elegiremos un nuevo administrador.
¡Qué administrador más malo tenemos! ¡Todos son iguales! ¡Son el principal problema de la comunidad!
Ahora, cuando termine de escribir este artículo, enviaré un e-mail al administrador para que nos arregle la puerta del portal, lleva unos días que no cierra.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Opinión
El viento está soplando muy fuerte-hoy-en Guadalajara…¿Traerá cambios?…Hoy he salido a dar un paseo con la bici por los campos de la Alcarria, por sus caminos duros de viejas piedras con sus bordes repletos de amapolas…Es curioso comprobar, que donde no llega la siembra, miles de flores, nacen en auténtica libertad en los bordes de estos caminos y llanadas. Los campos de cultivo -verdes hoy y amarillos mañana- se resguardan entre escarpadas y rocosas montañas marrones…Muchos están abandonados…Se ve que se cansaron de sembrar para recoger… Tal vez apenas recogían…Son malos momentos.
No es fácil avanzar en bici en contra del viento, ni tan siquiera para grandes rodadores. Es más fácil hacerlo a…
…Bueno mejor os cuento como es más fácil hacerlo, después de acercaros la mejor pregunta de la semana:
¿Por qué las lagrimas son saladas?
…Y volviendo al asunto del viento… Es más fácil avanzar a favor y dejarse llevar por la fuerza del viento. Desmoraliza a cualquiera tirar para adelante…El viento es muy puñetero…Y crees que cogiendo más velocidad mejor lucharás contra él, pero no…La fuerza con la que el viento se opone a nuestro avance aumenta con la velocidad…El viento duplica su fuerza si nosotros aumentamos la velocidad…Así que paciencia, constancia, ahínco y firmeza en tus creencias para atreverte a avanzar y a querer continuar pedaleando a pesar de los obstáculos.
“Chupar rueda” nunca se me dio bien para luchar contra ese enemigo invisible que es el viento. Es una opción para protegerse…pero ese vacío que se queda detrás al desplazarse al aire a los laterales -en determinadas ocasiones- me asfixia de impotencia. La otra opción que me queda, es la de reducir la superficie de exposición al viento, pero es tan difícil…Yo encima soy alto…y el viento-ya saben- aumenta con la altura. En fin que ha sido un dia duro de bici.
Me decía uno de mis compañeros de pedaleo, que pareciese que la primavera no quisiese entrar. Recordábamos las “condiciones” tan adversas -meteorológicamente hablando- que se vivieron en episodios diferentes como en los meses de Julio y Agosto, en el año 1977, en el que se marcaron 3 y 4 grados más bajo de lo normal, debido al aire fresco del norte…¿Estaremos en esas “condiciones” tan adversas?
Sin lugar a duda, el peor año -recordábamos- debió ser aquel año del 1816, en el que según comentan, no hubo verano, debido a la intensa actividad volcánica, que cubrió de cenizas la estratosfera; ocultó las radiaciones solares y favoreció el enfriamiento de la superficie terrestre…Eso y la poca actividad magnética de la tierra unido a un supuesto y no comprobado cambio de lugar del sol, por un movimiento de inercia, provocó una destrucción, no solo ecológica, si no problemas políticos, económicos y sociales…Esperemos que no se repita esta serie de acontecimientos concatenados…Que con la que ya tenemos…
Escribía Mónica Fernández-Aceytuno, en su columna “Actualidad Natural” del diario ABC- hablando del mar Mediterráneo- que “todos llevamos algo del mar dentro, al ser saladas las lágrimas”…Comenta también que “cuando mira el océano, piensa que el tiempo tendría que medirse no por granos de arena, si no por gotas de agua”.
…Tal vez la naturaleza de nuestras lágrimas esté relacionada con el mar, como dice Mónica…Tal vez al llorar sube el nivel del mar…Tal vez, por eso, está subiendo mucho últimamente el nivel del mar…Tal vez…Ya lo decía Bécquer: ¡Los suspiros son aire y van al aire! ¡Las lágrimas son agua y van al mar!
Mi posdata de hoy es para Manolo…mi vecino de toda la vida…Hoy el nivel del mar ha subido un poquito más…Descansa en paz Manolo.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Opinión, Política
Quiero arrancar mi “carta” de hoy con el título de una sugerente melodía que hoy pude escuchar: “Cuando las palabras fallan”; pues cuando las palabras fallan, siempre quedará la música. Hoy quiero hablaros de eso, de música, de escrache y de verdad.
Entiendo el enfado de la calle y la hostilidad hacia nuestros políticos; las palabras nos fallan, la impotencia se adueña de nosotros, pero ¿merecen ser castigados con el escrache en su vida privada, en su casa, en su bar? ¿Quién decide el castigo? ¿Y quién decide a quien? ¿Por qué no se refleja este cabreo en las urnas, en vez de la vida privada de nuestra clase política? ¿Qué se lo merecen? ¿Y si alguien considera que merecen ser quemados?
Creo que los escraches en apoyo de la iniciativa legislativa popular (ILP) son…
…Bueno, mejor os cuento lo que creo que son, después de acercaros la mejor pregunta que me han hecho esta semana:
¿Qué no debe de faltar en una relación?
… creo que son inadmisibles, son una escusa para provocar otras cosas, tal vez el estallido social. Es más creo que la PAH es un movimiento organizado, no espontáneo y poco democrático. Detrás de ellos no está el pueblo, no son la mayoría y las 1.402.854 firmas de las que presumen, solo son apoyos a un documento concreto, no a una plataforma, ni a sus modos y maneras.
¿No les ocurre que cuando ves el odio en los demás suavizas el tuyo y paras a reflexionar?
La música de El último de la fila siempre me hizo reflexionar; hay una canción, “En los árboles” que siempre que la escucho, me hace soñar y recordar uno de los primeros “rincones lentos” –esos de los que les hablaba la semana pasada- que construí siendo muy niño en mi pueblo natal. Un lugar escondido entre pinares, en el que disfrutábamos haciendo nuestra cabaña del árbol, que tantos momentos nos proporcionaba de recogimiento, libertad, descubrimiento, esparcimiento, intimidad y reflexión en los días cálidos y en las noches oscuras de los veranos cortos de Quintanar.
¡Qué necesarios son estos rincones lentos! Suelen ser tan personales y tan importantes que necesitas que el exterior no te los invada.
…”Que corriéramos campo a través, a la luz de los fulgores del alba.
Chispas blancas sobre el rojo violento. Y que hiciésemos cabañas
en los árboles. En los árboles”…
Lo que no debe de faltar en una relación es “La Verdad”. La verdad es realmente importante para la vida. Te hace sentir alegre, seguro, fuerte. Todos deberíamos tener nuestros “oasis de verdad”; nuestras personas cercanas que nos digan siempre la verdad. Que respondan a nuestras preguntas con la verdad, con franqueza. ¿Los tienes?
Mi relación con muchos de nuestros políticos carece de ella. Me mienten, me hablan de las cosas que siempre quiero escuchar, cuando hablan claro. Creo que no hablan más, para no mentir más. La realidad es la que es y es que algunos deberían decir alguna vez la verdad, más que todo, para que les creamos cuando mienten.
Mi Posdata de hoy la hago con sueño-pesa el dia- y con carcajadas de un twit que acabo de recibir: “Que votaseis a Chiquilicuatre tuvo su gracia. Pero con lo de Rajoy estáis llevando la broma muy lejos. Buenas noches.