por AntonioDeMiguelAnton | Sep 30, 2014 | Opinión
Siempre que se acercó un perro a mi vida le di un trozo de mi corazón, intenté entender el porqué de sus ladridos, sus emociones, sus descontentos, sus angustias, sus peticiones…Cuando entregas a tu perro parte de tu corazón, él te entrega el suyo por completo…Tengo la teoría, que cada corazón de perro que decide entregarnos su corazón, convierte al nuestro en un corazón, cada vez un poquito más de perro…”Ojalá viva lo suficiente para que mi corazón sea totalmente de perro, para ser noble, sincero y amable como ellos”.
Sancho le dijo a Don Quijote ¿Por qué ladran los perros Don Quijote? Y Don Quijote le respondió: “No importa por qué nos ladran mi fiel escudero, eso es señal de que aún andamos en el camino”…Sí importa por qué ladran los perros…Lo importante en la vida no es solamente llegar a tu destino, sino la forma en que llegas a él.
Hay personas que llegan a su destino tirando piedras a los perros, otras no escuchando a esos perros, siendo indiferentes con ellos. Existe un mito iroqués, que describe muy bien en su libro –El filósofo y el lobo- Mark Rowlands; en el cuenta de forma simplifica la decisión que se vio obligado a tomar este pueblo indígena:
“Se celebró un consejo de tribus para decidir adónde debían trasladarse para la siguiente temporada de caza. Lamentablemente, el consejo no podía saber que el sitio al final escogido estaba habitado por lobos. Por ese motivo los iroqueses fueron objeto de repetidos ataques, durante los cuales los lobos poco a poco fueron mermando sus filas. A los indios se le planteó un dilema: trasladarse a otra parte o matar a los lobos. La última opción, pensaron los empequeñecería, los convertiría en la clase de personas que no quieren ser. De manera que se marcharon. Para no repetir el error anterior, decidieron que en todas las futuras reuniones del consejo se designaría a alguien que representase al lobo, el cual sería invitado a intervenir con la pregunta–¿Quién habla por el lobo?–.”
Si tuviésemos en cuenta las opiniones y decisiones del lobo, seguramente diferiría bastante a la nuestra. El simio, dice Mark, ve el mundo como una colección de recursos, como cosas que podrá utilizar para sus fines. El simio no tiene amigos, sino aliados. Para el simio lo más importante en la vida se reduce a análisis de costes y beneficios. Somos tendentes a ver el mundo y los que habitan según el beneficio que pueden darnos, el pensar en nuestra vida, y lo que pasa en ella, como cosas que pueden ser cuantificadas y calculadas. “Al final es simio siempre te fallará. Los valores del simio son toscos e inútiles”.
La relación que tengo con mi perro no es como la de cualquier relación “tosca” de humanos, en la que solo sacas lo que estás dispuesto a invertir y lo que el otro quiera invertir. El perro te enseña lo que es ser humano y lo que no debiera ser humano…Para llegar a tener su corazón hemos de ponernos en su piel y para ello, claro, hay que escucharles, el ladrido es la manera en que ellos se comunican tanto con los miembros de su especie, como con su dueño; expresando estados de ánimo, sentimientos, advirtiendo de algún peligro, entusiasmo, aburrimiento, frustración, soledad, timidez…diciendo: estoy aquí.
Comprender por qué ladran los perros y por supuesto no arrojarles piedras es fundamental para conocerlos y para conocernos. Los ladridos son consecuencia de la domesticación, somos responsables de esos ladridos…El perro ha seleccionado en su evolución la capacidad de utilizarnos…Le hemos adiestrado, enseñado con inteligencia y valores de simio.
Los lobos raramente lo hacen…Ellos son más libres, más inteligentes en lo mecánico…Aúllan más cuando un compañero al que aprecian o un miembro poderoso de la manada se aleja del grupo. Aúllan porque es una prueba de amistad.
Cuando un perro les ladre o un lobo les aúlle recuérdenlo…De nosotros depende la relación que queremos tener con ellos y por supuesto de no dejar morir el trocito de corazón que aún nos queda de lobo.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 30, 2014 | Opinión
Una de las cosas que más me sorprenden cuando veo jugar a los niños, es como intentan cambiar las normas del juego cuando pierden. Lo hacen por puro interés, con el objeto de seguir ganando, de seguir mandando. Hay veces que hasta deciden que como es suyo el balón, se juega de la forma que ellos consideran oportuno. Y amenazan y meten miedo a sus propios amigos que el juego terminará mal- sin balón- si no se juega a su modo y manera.
El juego democrático me recuerda mucho al juego de los niños. Nuestros políticos son los dueños del balón y como ahora les hemos dicho que estamos cansados de sus promesas incumplidas, de cambios que no llegan, de reglas de juego injustas, de que malgasten dinero público a base de enriquecimiento personal, de estatutos jurídico- económico privilegiados; vamos de su estilo de juego, pues resulta que nos meten miedo, con que ponemos en peligro el juego democrático y el estado de bienestar de la democracia. Vamos que si no jugamos a su manera nos quedamos sin balón y sin juego. ¡Son como niños!
La enemistad y la antipatía que está naciendo a la clase política, viene por la misma razón por la que detestábamos y odiábamos a aquel dueño del balón, que quería imponer sus normas. Mi distanciamiento y mi antipatía con ese niño, y con los que tenían el mismo proceder, era muy grande. No escuchaba nuestras demandas para mejorar el funcionamiento de aquel juego tan divertido. Nos cansaba los privilegios que poseía, por ser simplemente dueño del balón. Solo queríamos seguir jugando, pero de una forma más justa, más libre. Con unas normas iguales para todos. ¿Eso es tan peligroso?
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 30, 2014 | Naturaleza, Opinión
Tengo una amiga que siempre me habla de tópicos de hombres y mujeres. Tiene teorías para todo… Ella tiene la teoría que la mujer siempre se casa creyendo que el hombre cambiará. Y que el hombre se casa creyendo que la mujer no cambiará. Hoy hablábamos del periodo de noviazgo y me decía que…
…Bueno, mejor os lo cuento, después de acercaros la mejor pregunta de la semana:
¿Sueles mirar a los ojos de la persona con la que hablas?
Volviendo a mi amiga, ella decía que las mujeres, durante este periodo, escuchan más y mejor que en el resto de su vida y que el hombre pasa, durante este periodo de noviazgo, por una “locuacidad efímera”. ¿Qué opinan de su teoría? Qué importante es la comunicación y cuanto se deteriora y desvirtúa con el enfado… ¿Verdad?
…Ya saben lo que decía Gila: “El matrimonio es como el metro, los que están fuera quieren entrar y los que están dentro quieren salir.”
…Y volviendo al asunto de la mirada. Lo que más me llama la atención de los animales son sus ojos. Creo realmente que son el espejo del alma. De los ojos más impactantes que hay, son los ojos de los mochuelos. Son grandes y amarillos y parecen siempre sorprendidos o enfadados. Carecen de movimiento en el interior del cráneo-por eso rotan la cabeza- y pueden ver cualquier objeto con ambos ojos al mismo tiempo; eso les permite tener distintos puntos de vista y capturar mejor a sus presas.
Los mochuelos son las únicas rapaces nocturnas con ojos adaptados a la luz diurna. Su población ha descendido más de un 40% en la última década (50.000parejas en toda España). Algunos ornitólogos creen que siguen un camino cercano y paralelo a la burbuja inmobiliaria. Tienen-los ornitólogos- la curiosa teoría que estos mochuelos desaparecieron notablemente, debido a que los viejos olivos fueron arrancados- por inútiles- del medio rural, para replantarlos en las urbanizaciones como monumentos. Esto provocó la desaparición de sus agujeros-casas y en consecuencia su muerte. ¿Recuerdan el dicho: cada mochuelo a su olivo? Pues algunos, por lo visto, se quedaron sin olivo.
Esos gritos agudos y cortos-a modo de maullidos- ya se oyen menos, eso es cierto. Ese ciuu-ciuu en el asombro, ese huu-huu en el apareamiento o ese quec-quec como señal de alarma, apenas se escuchan en nuestros campos al atardecer, eso es cierto, pero la verdadera razón de su muerte, radica en la multitud de atropellos en carreteras que hay y en la gran cantidad de envenenamientos por plaguicidas, debido a la intensificación de la agricultura. Para entender muchas cosas, deberíamos hablar de las políticas agrarias, del abandono de los cultivos tradicionales, de la eliminación de lindes y de todos esos árboles viejos, que formaban parte de nuestra normalidad y que tanto han modificado el hábitat que necesita el mochuelo y tantos otros.…Y es que hemos aceptado como normal todo lo anormal.
Mi posdata de hoy, la escribo pensando en todas esas personas diferentes, con todas esas formas diferentes de mirar: mirando siempre a los ojos, sin mirar nunca, mirando al infinito, con mirada ausente, mirando a un punto fijo, con mirada penetrante, con mirada que ni fu ni fa…¿Cómo miras tú?
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 30, 2014 | Montaña, Opinión
Me sorprende ver lo acostumbrada que está la gente a complicarse la vida. Se la complica tanto que a veces, entre dos opciones, rechazan aquella que es más sencilla. Yo no sé si lo hacen por desconfianza, porque lo simple no puede ser la mejor opción o porque esa condición de sufridor reporta algún beneficio, incluso felicidad.
Tal vez la persona que más me llama la atención en este sentido, es…
…Bueno, mejor os lo cuento después de acercaros la mejor pregunta, que me ha perseguido a lo largo de toda la semana:
¿Crees que merece la pena?
…Y regresando al tema del sufrimiento; esta persona es una amiga que siempre anda buscando el problema en vez de la solución. Es increíble su capacidad para generar preocupaciones. Es sorprendente su capacidad de ver inconvenientes. Es impresionante, como en cada una de los momentos de su vida se crea obstáculos para saltar o impedimentos con los que trabajar. Está tan habituada a ponerse trabas a todo, que cuando no las hay, le resulta sospechosa la situación y eso, por supuesto, también le genera pesadumbre. ¿Nos habrán enseñado a fijarnos, a vivir y a elegir lo malo antes que lo bueno?
Hablo de esto con ella y se enfada muchísimo, le incomoda, se pone a la defensiva y se muestra como víctima, debido a su alta capacidad de sentir, de compadecerse ante el dolor ajeno o de irritarse ante lo injusto. ¿No se dará cuenta que los demás también pasamos por momentos complicados, por situaciones críticas, por ocasiones tristes y dolorosas? ¿No verá que también respiramos, sentimos, nos emocionamos, padecemos, lloramos, nos preocupamos, nos solidarizamos, afrontamos dificultades, sufrimos penurias y tenemos nuestros propios calvarios? Por eso somos felices, porque hemos probado la esencia del sufrimiento.
Cada vez que estoy cerca de una de estas personas, noto que pierdo algo. ¡Cuánto torturan con sus angustias! ¡Qué sencillas que son las cosas y qué complicadas se vuelven en manos de algunos! Si la felicidad es la clave de la vida, la sencillez es la puerta que deja fuera a los infelices. Pero ¿cuándo perdemos esa naturalidad? ¿Por qué perdemos esa espontaneidad? ¿Cuándo nos desprendemos de esa simplicidad, de esa inocencia? ¿Qué hacemos mal?
Creo que esto también hay que aprenderlo y educarlo. Enseñamos a leer, la tabla de multiplicar, otro idioma, a montar en bici, a dibujar, a usar un ordenador, a conducir… pero no enseñamos a ser sencillos, no aprendemos a emocionarnos, a ser felices, a sufrir. Ya decía Aristóteles que educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto.
¿Se imaginan que en esas pruebas de acceso a maestro, en las que ha salido a la luz el bajísimo nivel general que hay y la miseria intelectual en la que nos movemos, hubiese también pruebas de emociones? Creo que nos sorprenderíamos también de la penuria y escasez emocional en la que vivimos. Espero y deseo que se planteen reformar los planes de estudio de Magisterio; falta hace. Una de las cosas que me llama la atención, en este asunto, es la oposición y negación de los sindicatos a estas pruebas del concurso-oposición de maestros. ¿Intereses?
Volviendo al asunto de merecer la pena. Esta pregunta es una constante en el mundo del alpinismo. En cada paso hacia la cima, en cada inspiración, en cada avance de cordada, en cada mirada a la cumbre, en cada situación adversa, aparece la pregunta. ¿Ese sufrimiento reporta algo? ¿Merece la Pena?
Ya desde niño, cuando escalaba una montaña y hacia cumbre; tenía la sensación que allí no había llegado nadie, que era el primero en pisar ese suelo, en tener esa vista. Aún hoy sigue pasándome; hay momentos, en los que siento que si no escalo la montaña, jamás podré disfrutar del paisaje que me ofrece la cima. Pienso también que llego a lugares, donde otros aún no han llegado, a picos que aún no han alcanzado, a visiones que aún no han tomado. Llegarán, claro, llegarán; al menos eso creo, pues vienen a su ritmo. Os confieso también, que esa espera, en ocasiones, me crea mucha soledad y me agota.
Los ochomiles se alcanzaron sufriendo mucho, de esa forma se consiguen las grandes gestas, con verdaderos sacrificios humanos. Mario escribía un día que “estamos poco habituados a insistir en las cosas” y “que nos damos por vencidos fácilmente”. Es cierto, enseguida pensamos que no hay nada que hacer, que no se puede abrir y equipar vía, que no se pueden cambiar las cosas, que fue y será así toda la vida. ¿Por qué no insistimos más? ¿Tendremos que aprender y enseñar esto también? Tal vez.
No podemos darnos por vencidos tan fácilmente, no podemos descuidarnos; sobre todo en una escalada de una montaña como esta, de dimensiones gigantescas de empinadas aristas, de paredes verticales y de un trayecto tan peligroso. Todos dependemos de todos y de nuestro propio esfuerzo, de nuestra honestidad, de nuestra preparación, de nuestras condiciones técnicas y físicas, de tener un buen material, de organización y de experiencia en altitud. Sabemos que el alpinismo es peligroso y que tiene muchos riesgos: grietas inestables, frio insoportable, altitud demoledora… pero juntos podemos. Vamos para arriba, la cumbre nos espera.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Opinión
A veces necesitamos un poco de sur para no perder el norte…A veces tenemos que salirnos del camino marcado, para poder entender el camino por el que vas…A veces es prioritario cambiar de ruta, de destino, de orientación… para poder estar a gusto contigo mismo…Pues uno NO debe adaptarse a algo en lo que NO cree…No debe hablar, no debe pedirlo… sino crearlo…El cambio no llega por que sí.
Seguramente no entendáis estas palabras, tan sacadas de contexto, tan fuera de su sitio…Forman parte del acta de la sesión de evaluación final ordinaria, del curso del cual soy tutor este año…Las palabras se las lleva el viento y quise dejar a mis compañeros unas letras, para intentar decirles que…
Bueno mejor os cuento lo que intenté decirles, después de acercaros la mejor pregunta de la semana.
¿Por qué se usaba la flor de iris para indicar el norte en muchos mapas de navegación y en brújulas?
…Intenté decirles que los cambios en la educación-los cambios que todos esperamos- no van a venir de la manita de nuestros gobernantes…que tenemos que ser nosotros-los maestros- quienes desde nuestra cotidianeidad, los que debemos provocar el cambio.
El desánimo, la queja, el aburrimiento, la impotencia, el no saber qué hacer…cómo hacer, el miedo, la pereza…son malas compañías para protagonizar el cambio educativo que con urgencia necesitamos. No podemos hacer la guerra cada uno por nuestra cuenta…El profesor aislado no cambia nada…Hemos de trabajar en grupo…De exigir en grupo. En fin, a veces pienso que en nuestras manos, en la de los maestros, está la posibilidad de cambiar esto. ¿Ingenuo? Tal vez…
…Les comentaba también, que la mayoría de padres actúan pensando que están haciendo lo mejor para sus hijos, pero que se equivocan a la hora de compensar la falta de tiempo que dedican a estar con ellos y por supuesto en la poca y mala comunicación que tienen con ellos. En España hay unos 350.000 menores entre 6 y 14 años que pasan las tardes solos en casa y 70.000 cenan sin sus padres. ¿Cómo van a obedecer a sus padres cuando estén con ellos? Otros sobreprotegen en exceso y tienen miedo a reñirles o castigarles…les dan todo y lo quieren todo…son los reyes de las casas, todo gira en torno a ellos y se hace lo que ellos quieren y deciden. ¿Cómo no van a ser tiranos, insociables y egoístas? Otros niños tienen tantas cosas que hacer por las tardes, que no tienen ni tiempo para ellos. ¿Cómo no van a sufrir de estrés?…Padres e hijos.
Teresa tiene una preciosa casa rural, de labranza castellana, de principios de siglo XIX en Tamajón: Las Trojes, al pie del pico Ocejón, puerta de entrada a la comarca de la serranía norte de Guadalajara… Ella, que disfruta, acoge en su casa y siente la naturaleza como nadie; me decía esta semana que la legendaria flor de Lys, es una especie protegida muy bella, musa del impresionismo. Que Van Gogh la retrató como nadie, así es, casi al nivel del suelo y eliminando el horizonte, para que tuviésemos la sensación de estar entre ellas, tumbados en ellas…Teresa encontró su Iris al norte de Tamajón…La vio entre la maleza, “a más de cinco pies del suelo, salpicada de nobleza, de valor y de sabiduría…Desafiante”
Ella propone a la flor de iris como símbolo de la sierra norte de Guadalajara…Qué buena idea…No debemos perder el norte…No debemos perder la posibilidad de disfrutar de esa flor tan bella, tan olvidada, tan preciosa, tan fascinante. Enhorabuena por tu hallazgo…Todos tenemos un norte, el de Teresa viene marcado por la flor de iris; otros los encontraron en la estrella polar…¿Cuál es tu norte? ¿Dónde está tu norte?
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 29, 2014 | Opinión
Vivo en una pequeña comunidad de una pequeña ciudad. No se parece en nada a la comunidad imaginaria que describía Thomas Moro en Utopia; no tiene nada de organización, no tiene nada de ideal, no fomenta la participación, no estimula a sus propietarios a trabajar por su cuidado, por su mantenimiento, por su atención; a pesar de que la comunidad establece la propiedad común de los bienes.
La comunidad en la que vivo tiene un administrador que dirige, gestiona y organiza sus servicios básicos. Fue elegido hace unos años democráticamente, en asamblea de vecinos, por todos los propietarios. El anterior administrador era corrupto, tenía malos tratos con los propietarios, hacia demasiada ostentación del cargo, abusaba del poder que le habíamos otorgado y encima no resolvía los problemas de la comunidad o lo hacía tarde y mal. La piscina estaba mal clorada y sucia; las bombillas fundidas no se reponían por otras nuevas; las puertas golpeaban al cerrarse; las pistas deportivas tenían descuidados sus elementos; la limpieza en general era muy deficiente; la puerta del garaje estaba constantemente abierta y estropeada; el jazmín, la hiedra y todas la plantas de la comunidad marchitas, porque no se alimentaba su sustrato, ni se cambiaba la pila al temporizador de riego.
Del administrador actual, esperábamos que disolviese esos problemas y que incorporase elementos democráticos y participativos a la comunidad. Su proyecto-presupuesto así lo reflejaba. Pero hoy, sigue todo igual o peor.
¿Qué administraciones más nefastas, verdad? Qué mala suerte tenemos en la comunidad con la elección del administrador, ¿A que sí?
Hace 5 años que vine a vivir a esta comunidad. Cuando la presidenta que había, me contó toda la problemática que existía, les propuse dos cosas: cambiar de administrador y hacernos cargo, todos los vecinos, de nuestras cosas; habíamos dejado en manos de él, del administrador, toda la comunidad. Y claro, entonces pasó lo que pasó.
Hace dos años fui presidente de la comunidad, día tras día, me ponía en contacto con el administrador para exigirle que sustituyesen las bombillas rotas, que arreglasen cerraduras deterioradas, regulasen la centralita-emisora de TV, limpiasen los ascensores y descansillos de pasillos, limpiasen los cristales del portal, los trasteros, depurasen correctamente la piscina, reparasen la red de pádel, atendiesen nuestras plantas y un sinfín de cosas más. Hablaba, observaba y exigía a todo el personal, que nos cuidaba y reparaba la comunidad, que nos hiciese las cosas correctamente, con cuidado, con esmero, con amor, con profesionalidad.
Ser miembro y ser presidente de mi comunidad, para mí, es una acción que implica una gran responsabilidad. Solo con ella llegaremos a tener una buena comunidad, al éxito. Creo que no hay otra manera. Siempre he pensado que la responsabilidad y la libertad están muy unidas; cuanta más libertad tienes, más responsabilidad hay que asumir.
Mi comunidad es libre y democrática; pero sigue estando desatendida, sucia y dejada. Los vecinos no se implican en su atención. Entregaron al administrador todas esas responsabilidades y nadie persigue y vigila que el administrador cumpla con ellas. El mes que viene tendremos junta general y posiblemente elegiremos un nuevo administrador.
¡Qué administrador más malo tenemos! ¡Todos son iguales! ¡Son el principal problema de la comunidad!
Ahora, cuando termine de escribir este artículo, enviaré un e-mail al administrador para que nos arregle la puerta del portal, lleva unos días que no cierra.