El pasado lunes día 4 se aprobaba en el seno de la Comisión Constitucional del Congreso el dictamen de la Ley de Memoria Democrática que será sometida a votación en el pleno previsto el 14 de julio. Todo hace pensar que esta Ley saldrá adelante después de que el Gobierno cerrara un pacto con EH Bildu que le garantizaba la mayoría simple.
Entre las enmiendas pactadas, destaca una acordada entre los dos partidos del Gobierno (PSOE y Unidas Podemos), EH Bildu y Más País para designar una comisión técnica que elabore un estudio sobre vulneraciones de derechos humanos a personas “por su lucha por la consolidación de la democracia, los derechos fundamentales y los valores democráticos, entre la entrada en vigor de la Constitución de 1978 y el 31 de diciembre de 1983”.
Algunos días antes el PSOE y Unidas Podemos habían recogido en las enmiendas parciales pactadas de forma conjunta la designación de esta comisión con el mismo objetivo, pero con el espacio algo más acotado en el tiempo, desde 1978 hasta el 31 de diciembre de 1982, durante los primeros años de la democracia.
La Ley de Memoria Democrática llegará finalmente hasta el año 1978, aunque se constituirá una comisión técnica de estudio que analizará vulneraciones de derechos humanos a personas “por su lucha por la consolidación de la democracia” desde 1978 hasta finales de 1983.
Me preguntaba días pasados un vecino que me paraba en plena Calle Mayor de Guadalajara que “cómo puede una ley regular su memoria histórica, si cada uno tenemos la nuestra». Yo le avancé que esa historia de la democracia y la memoria democrática que nos quieren imponer, además formará parte del currículo obligatorio de estudio en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), en la Formación Profesional y en el Bachillerato. Que esa lectura histórica sesgada sustentada en la dicotomía izquierda-derecha y la asignación de etiquetas de buenos y malos la iban a trasladar a las aulas. Pueden imaginar su enfado, malestar e indignación.
La Ley de Memoria Democrática es un error gravísimo. Un paso atrás en la convivencia entre españoles. No podemos permitir que esta ley totalitaria salga adelante y que vuelva a reinar el rencor y la revancha entre españoles. Es una ley vengativa y revanchista, que imposibilita la reconciliación entre españoles y es peligrosa para la convivencia democrática.
La ley, además, ‘legitima’ a la ETA abriendo el camino a posibles anulaciones de las condenas a los terroristas, incluso con indemnizaciones. Es una ley pensada en términos de odio, rencor y revancha, injusta y discriminatoria con una parte importantísima de las víctimas, a las que olvida faltando a la memoria, la verdad, la justicia y la historia.
No podemos ceder ante los herederos de ETA, ante el blanqueo de lo que hicieron y fueron. Pretenden cambiarnos la historia y decirnos que los terroristas eran en realidad unos soldados que, en el fondo, prestaron un servicio a la causa de la democracia o que hay que reconocerles por su lucha por la consolidación de los valores democráticos.
Los etarras no pueden ser convertidos en víctimas de la lucha por la libertad. ETA nos dejó el balance de 829 asesinatos, de los cuales más de tres de cada cuatro se perpetraron durante la transición. Y de esos crímenes, 358 quedaron y están impunes. Secuestró a más 80 personas y fueron miles los empresarios extorsionados a lo largo de su trayectoria.
Ahora, apenas nos quedan una semana para frenar la aprobación del proyecto de la nueva Ley de Memoria Histórica. Una ley sectaria que saldrá adelante con el apoyo de los herederos de ETA y que reavivará más esos viejos odios y rencores que quedaron apagados en todo el proceso de la transición.
Deberíamos exigir políticas de paz, de convivencia y de reencuentro entre los españoles, eliminando todas aquellas políticas que generen controversia y enfrentamiento sobre nuestro pasado. Deberíamos exigir que se esclarezca los casi 400 asesinatos de la ETA sin juzgar.
Deberíamos exigir que se priorice los gastos sociales y cesen de forma inmediata las millonarias subvenciones a los ‘chiringuitos’ de la Memoria Histórica. Deberíamos exigir que cese el adoctrinamiento histórico en las televisiones y en los centros docentes.
Deberíamos exigir que cesen las profanaciones y movimientos de tierras que llevan a cabo las asociaciones memorialistas en los cementerios y camposantos españoles regados de dinero público.
Deberíamos exigir que sea respetada la autonomía municipal exclusiva de los ayuntamientos españoles en su competencia de determinar los nombres de sus calles y plazas y que cesen las injerencias políticas del Parlamento español en dicha autonomía.
Cada parque en Guadalajara ha de tener un objetivo y un mantenimiento diferente. No solo son los pulmones de Guadalajara para combatir la contaminación en los que pasear, jugar, descansar, practicar actividades deportivas, culturales o recreativas.
Algunos son áreas con una singular diversidad de aves en los que sus árboles, arbustos y oquedades se convierten en sus casas y en dormideros donde un número considerable de aves se reúnen para pasar la noche. Es durante los inviernos cuando se alcanzan las mayores concentraciones y, en consecuencia, cuando esos dormideros urbanos adquieren especial importancia, aunque otros están activos todo el año.
En estos últimos años he observado que la fauna de los parques de Guadalajara está desapareciendo. Entre las razones, una de ellas se asocia directamente a la pérdida de su hábitat natural al cortar árboles grandes y hacer talas indiscriminadas sin tener en cuenta este factor biótico. Estamos destruyendo sus lugares de anidación y carecen de cavidades donde las aves puedan refugiarse. También está disminuyendo sus presas tróficas: pequeños insectos, gusanos, larvas y pequeños caracoles.
El Cuatro Estaciones, en el entorno del depósito de las aguas, es un baluarte y ejemplo claro de todo esto y del papel fundamental que juegan los parques para potenciar la conservación de la biodiversidad guadalajareña. Debemos empezar a elaborar proyectos donde la naturaleza tenga cabida en la ciudad para ofrecer la oportunidad de dar a conocer y relacionarse con dichos espacios, concienciándose de la necesidad de protegerlos en el medio natural. Es importante tomar medidas para su conservación y no permitir que especies tan maravillosas como el autillo desaparezcan por completo. Urge el compromiso con otra forma de entender el papel de los parques en Guadalajara y de sus habitantes en la gestión de la biodiversidad de nuestra ciudad.
El autillo es un pequeño búho que está presente en este parque. Nos ameniza con su característico cantar aflautado, pero es muy desconocido por su carácter y hábitos secretos y nocturnos. Su plumaje le esconde y camufla entre las ramas de los árboles. Se alimenta de insectos, de escarabajos, de lombrices, de mariposas y polillas adultas o en fase de oruga. También comen frutas, néctar y polen de las flores, realizando la importante función de polinizadores.
Otro de los parques que tenemos en Guadalajara con un alto valor biodiverso es el Parque del Coquín. Allí hay una importante colonia de murciélagos que recorren a diario por las noches nuestras calles, participando activamente en la dispersión de semillas, en la polinización de especies vegetales y en el control de plagas.
Es por ello que cuidar, proteger y preservar esas zonas verdes con esos árboles viejos es fundamental para proteger la diversidad de aves en Guadalajara. Esta diversidad, sin ningún genero de duda, permitirá aumentar y poner en valor nuestra ciudad.
El alcalde de Guadalajara, Alberto Rojo, y su equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de la ciudad, deberían empezar a cuidar nuestros parques y sus árboles. No lo hacen; por eso han recibido hace una semana el ‘Premio Atila’ a la peor conducta medioambiental 2021. Galardón anual que organiza Ecologistas en Acción… Y lo ha recibido entre otras razones por su “política arboricida”. Tal vez debiesen escuchar más a los que llevamos hace años cuidando de nuestra biodiversidad urbana guadalajareña
Pónganse por un momento en el lugar del padre de esa chica que estudia cuarto curso de ESO en un instituto de la provincia de Málaga y que por llevar una pulsera de la “España viva” en la muñeca, referente a uno de los lemas electorales de Vox, una de sus profesoras la echó de clase al negarse a quitársela. Esa profesora le dijo que no se podía llevar propaganda electoral en el aula, ni nada que hiciera alusión a ideas políticas en clase.
¿Pueden imaginar que pasó por la cabeza de esa adolescente cuando al responder a su profesora que había compañeros que llevaban lemas o muestras referentes a otros partidos políticos -y que a ellos nunca les había dicho nada, ni afeado su conducta-, en es justo momento, sus compañeros empezaron a insultarla, humillarla y ridiculizarla llamándola entre otras cosas “nazi de mierda”? Todo ello terminó con la niña expulsada de clase al negarse a quitarse la pulsera de apoyo a Vox.
Esta discriminación y esta persecución que sufrió esta joven malagueña por llevar una pulsera de VOX, es una más de los continuos ataques que estamos sufriendo la gente de VOX. Y todo ello tiene su origen en la criminalización y el violento acoso contra VOX que están lanzando Podemos y PSOE. Pablo Iglesias lo hizo tras conocer el resultado de las elecciones andaluzas. ¿Recuerdan el “Alerta antifascista” llamando a criminalizar, estigmatizar y demonizar a VOX?
Esta campaña de acoso y derribo contra VOX también la ha alimentado Pedro Sánchez y el PSOE, pero este lo hace por motivos estratégicos electorales; sus asesores le han dicho que el discurso y el crecimiento de VOX provoca un problema muy grande al PP y a Ciudadanos, les descoloca y les quita votos a ambos, al tiempo que moviliza al electorado de izquierdas. Por ello Pedro Sánchez no para de advertir contra VOX, porque de esa forma le pone en el escaparate, le legitima como oponente y fracciona en tres el voto del centro-derecha, provocando por la ley electoral tan nefasta que tenemos una pérdida de votos a favor del PSOE.
Tengan cuidado, hablen con sus hijos, obsérvenles, escúchenles, dialoguen con confianza, díganles que ante casos así no se sientan culpables, refuércenles su autoestima y sobre todo pongan todo en conocimiento del centro, del inspector educativo y llegado el caso denúncienlo. Tristemente, como ven, esta campaña anti VOX está teniendo consecuencias graves. Muchos ya hemos tomado medidas personales para hacerlas frente y evitarlas. ¿Serán suficientes?…Y esto no ha hecho nada más que empezar.
No sé si saben que Manuela Carmena terminará su mandato con la prohibición de los circos en Madrid, a través de una modificación de la ordenanza reguladora de la tenencia y protección de animales. Esta propuesta nació de una propuesta del PSOE en Enero de 2017. La primera pregunta que me surge es si no debiese existir una normativa común para todo el territorio español, con los mismos requisitos y obligaciones.
El mundo del circo ha comenzado a unirse para defender al circo tradicional con animales y la de todos los animales de espectáculos, para de esta forma proteger este patrimonio cultural y artístico. En España se han configurado dos grandes colectivos, por un lado Alianza Rural y por otro la Plataforma “los Hombres y Animales en su sitio”. A nivel internacional también se han movido y desde Circos Reunidos han constituido la Federación Europea en Defensa de los animales de espectáculos. Ahora están buscando ayuda para defender y promocionar sus actividades con animales.
Su tarea no será fácil, pues la dictadura y el lobby eco-animalista están detrás de ellos desde hace unos años. Ese lobby animalista global que quiere convertir en realidad su sueño totalitario de humanizar a los animales, pretenden vendernos que los derechos de los animales son superiores a los de los humanos; quieren imponernos costumbres y alimentación, quieren desarticular los estados-nación y convertir a la sociedad en urbanita total.
Han preñado de odio, han criminalizado al mundo del circo tradicional con animales y a todos los que hacen espectáculos con ellos. Los ha convertido en torturadores y maltratadores por trabajar con animales. Odian lo particular y lo singular de cada pueblo, de cada nación; quieren imponer sus ideas de forma mundial y lo hacen generando odio contra todo aquello que inhibe o se opone a su crecimiento ideológico. Quieren transformar a nuestra sociedad y lo hacen a través de los adolescentes, a través de sus emociones, haciendo del animalismo su principal herramienta sentimental, con la que movilizar con éxito a la sociedad civil española con un grado tan enorme de fanatismo como de histerismo colectivo, capaz de hacer mucho daño en nuestra esencia como país, en nuestras costumbres y tradiciones, en nuestra forma de vida tradicional, en los pilares básicos identitarios de España.
Esto está pasando en nuestro país. Y si no se solidarizan sectores como el de exhibiciones de animales en parques zoológicos o temáticos, el de rodajes cinematográficos, el de espectáculos ecuestres, ganaderos, cárnicas, granjas entre otros; si no se unen a sus reivindicaciones y movilizaciones, aunque de momento no les afecte de una manera urgente, entonces pronto perderán el control de sus actividades, de sus trabajos, de sus negocios, de su vida… Pues cuando las barbas de tu vecino veas pelar pon las tuyas a remojar.
Hay que ver que piel más fina tienen algunas personas y que sensibles son a la crítica y a escuchar planteamientos diferentes. Lo que marca la diferencia entre personas que son capaces de sacar adelante sus proyectos durante largo tiempo o fracasar, reside en muchas ocasiones en su capacidad para gestionar las críticas. Si somos capaces de escuchar lo que los otros piensan aunque no nos guste lo que oímos, saldremos más reforzados. Hacer autocritica y reflexionar sobre si debemos o no cambiar algo de nuestro posicionamiento, opinión o actitud es muy sano. Las opiniones diferentes son como las verduras, son difíciles de tomarlas y digerirlas, pero son una fuente saludable una vez asimiladas. Creo que el motivo de que las críticas nos afecten de tal manera es, al fin y al cabo, simple: se trata de un problema de inseguridad.
Ayer, a través de Twitter, esa herramienta que te permite expresar tu opinión libremente, pude reflejar mi opinión de la ideología de género a través de unos comentarios en la que estaba etiquetada y hacía mención al instituto de la mujer de la región y a Araceli Martínez, su directora. En ellos expresaba que este instituto ha destinado 35 millones de € en 5 años. Y que contó con un presupuesto para 2018 de más de 18 M. de €. También comentaba que estas leyes de “género” no quieren acabar con la violencia contra las mujeres, que va en aumento, que lo que verdaderamente pretenden es defender sus premisas ideológicas y seguir viviendo de las subvenciones de los lobbys de género. Que son contrarias al derecho a la igualdad y a la presunción de inocencia, la independencia judicial y promulga las subvenciones millonarias a asociaciones que fomentan el feminismo supremacista y las imposiciones ideológicas de la izquierda. Que no protegen por igual a ancianos, hombres, mujeres y niños y que quieren fortalecer los organismos feministas radicales subvencionados, y no facilitan la persecución efectiva de denuncias falsas. Que discriminan al hombre respecto de la Mujer y convierten a los hombres, por el mero hecho de serlos, en potenciales delincuentes. Que no solucionan el problema sino que lo aumenta, las estadísticas y los datos objetivos lo confirman; por lo que es necesario un cambio de paradigma en el enfoque de la lucha contra la violencia más allá de la criminalización de un sexo frente a otro.
La respuesta de la máxima mandataria de este instituto en Castilla la Mancha fue bloquearme. No le gusta que discrepen en este asunto. No le gusta oír otras voces diferentes de las que su ideología partidista y sus conveniencias personales les marca. Y claro tendrá que oírlas, aunque no le guste, porque si no se estaría engañando a ella misma y a miles de hombre y mujeres castellano manchegos.
El objetivo final de esta ideología de género -a diferencia del movimiento feminista- no es acabar con el privilegio de los hombres-varones sino con la distinción de sexos misma. En el fondo creen que la maternidad es el principal motivo de esclavitud para la mujer frente al varón. Urge la derogación ley de violencia de género y de toda norma que discrimine a un sexo. En su lugar, sería conveniente proyectar una ley de violencia intrafamiliar que proteja por igual a ancianos, hombres, mujeres y niños; que suprima esos organismos feministas radicales subvencionados; que persiga de una forma efectiva las denuncias falsas y que proteja al menor en los procesos de divorcio.
Si la Ley Integral de Violencia de Género es tan buena, ¿por qué cada vez hay más denuncias? Sin desproteger a las mujeres hay que extender la protección a todas las víctimas. No hay que distinguir entre víctimas, ni por su sexo, ni por cualquier otra condición. Estas leyes son un fracaso, las denuncias aumentan, y ese aumento solo beneficia a las asociaciones feministas, que han montado un muy lucrativo chiringuito no solo en Andalucía, si no en muchas otras comunidades de España. Según documentos oficiales del Instituto de la Mujer de la Junta de Andalucía, en la región hay unas 2.200 asociaciones y 55 federaciones feministas. El Instituto Andaluz de la Mujer, dotado con 43 millones de euros, destina a salarios y gastos corrientes el 50% de su presupuesto, a lo que hay que sumarle un 2% de “inversiones reales. La directora del Instituto gana 5.000 euros al mes. En dietas de transporte gastan tres veces más que lo que gasta el español medio. El total del dinero destinado a la atención de las víctimas es de 1.205.766 euros; es decir, poco más del 2.8% del total, en el mejor de los casos (puede suponerse que en realidad es de un 2,2%). Lo que hay en Andalucía es un enorme negocio del que viven y se lucran numerosas asociaciones que aspiran a imponer un determinado modelo ideológico a la sociedad en su conjunto. ¿Estará ocurriendo lo mismo con el instituto de la mujer aquí en Castilla la Mancha?
A partir de mañana, comentan algunos medios, estas asociaciones de mujeres comenzarán a movilizarse para “plantar cara a la ultraderecha, a su mensaje relativista sobre la gravedad de la violencia machista, a su discurso criminalizador hacia el movimiento y al riesgo de que, en plena competición por el espacio electoral en la derecha, se empiece a desandar el camino recorrido.” Estas redes de asociaciones de mujeres han decidido “pasar a la acción frente a Vox y también frente a las cesiones del PP y de Ciudadanos por permitir en Andalucía un gobierno apoyado por el extremismo y el autoritarismo”.
No me extraña que quieran frenar a Vox, lo entiendo, hemos venido a acabar con estas leyes tan injustas, tan inútiles, tan contrarias a la igualdad, tan beligerantes. Hemos venido a poner fin a todo este negocio de género y a este mal uso de nuestro dinero público. ¡No me extraña!
Hace unos días tuve la fortuna de charlar durante un rato con un gallego de los que aman su tierra, de los enamorados de sus cultura, de sus ritos, de su hermosa lengua, de sus tesoros gastronómicos, de su folklore, de sus tradiciones más ancestrales como su matanza, la quemada, sus magostos, las filloas o la noche de San Juan.
Galicia es una parte de España con costumbres y creencias muy ancestrales, con gentes que aman profundamente su tierra y que están dispuestos a luchar incansablemente por ella.
Este gallego del que os hablo es uno de ellos. En sus palabras se podía sentir todo este amor a su “terruño” y su miedo a que la falta de trabajo, la poca rentabilidad de los productos agro-ganaderos estrella gallegos y la despoblación del rural provoque la falta de relevo generacional en muchas granjas y en muchos campos de Galicia.
Me habló de la leche gallega, de como los bajos precios de esta excelente leche ha obligado a medio millar de ganaderos y explotaciones lácteas echan al cierre cada año por la poca rentabilidad. Me habló de lo que hacen para sobrevivir y de la producción láctea dependiente del mercado. Me hablo de las ayudas de las ayudas europeas de la Política Agraria Común (PAC) para sobrevivir la ternera gallega. De la crisis agravada por el excedente de leche en los países europeos y de como estos ganaderos gallegos son los que menos cobran por la venta del litro de leche en España y en Europa.
Me habló de pimiento de padrón y de las dificultades con las empresas distribuidoras para llegar a acuerdo que les garanticen unas ganancias razonables y rentables a agricultores y cooperativas como para no tener que poner cierre a sus negocios. Me contó que ya han cerrado muchos.
Me habló de uva albariña, de la rentabilidad, de las dificultades de los viticultores para que su mercancía sea pagada en un plazo mínimo y no año y medio. Y sobre todo de ser pagada en su totalidad.
Hablamos de los valores tan importantes y fundamentales que esconde la sociedad rural, de respeto, de colaboración, de solidaridad, de ayuda mutua; valores que se han perdido en las grandes ciudades hipotecada a una vida precipitada, incomunicativa, insolidaria que vive tan rápida y tan precipitada, que vive con tanto estrés y ansiedad que no tiene ni un minuto para compartir escuchando al de al lado.
Hablamos de cómo el propio mundo rural minusvalora su propia forma de vida y de cómo deben de empezar a defender mejor su propia identidad y también a aumentar su sentido de autoestima, conservando, divulgando y poniendo en valor sus grandes valores y su alta calidad de vida, porque de no hacerlo se verán abocados y abducidos por el modelo de vida urbano.
Prometí a este gallego seguir hablando con él para conocer la problemática de su día a día con el mundo rural y natural gallego, con sus administraciones, con sus políticos, con sus grupos conservacionistas. Prometí escucharle, divulgar su problemática, sus sin dormires… Y prometí ayudarle a encontrar soluciones. Es lo que hoy empiezo con este pequeño artículo.
Para terminar quiero lanzarles unas breves pinceladas del asunto lobo, otro día me extenderé con más profundidad para explicarles la conveniencias que rodea al conflicto “lobo”. Tras la guerra de esta especie, icono del conservacionismo y proteccionismo español y su defensa se esconden interés muy espurios y un plan tejido desde el corazón del lobby del proteccionismo y animalismo más rancio, interesado y radical que se puedan imaginar. Ellos conocen perfectamente que la protección del lobo en España no acarreará, ni significará su conservación absoluta, sino todo lo contrario, será la guerra más cruel y más sangrienta que pueda desencadenarse en torno a todos los sectores directamente relacionados con este asunto… Será la “gran guerra del lobo”. Viviremos condenados a una guerra continua entre ganaderos y conservacionistas si no se escuchan ambas partes y ambos intereses. Y para ello hemos de dejar a un lado el mensaje extremista y radical que algunos quieren llevar al ámbito de la ley para vivir de este conflicto, que saben perfectamente de antemano que se reavivará.
Estallará la guerra del lobo si la sociedad civil española, sensibilizada con este bello animal, no se da cuenta de los intereses reales de estos falsos conservadores -preñados de intereses políticos e ideológicos- de nuestra naturaleza que quieren vivir del conflicto. Estallará la guerra del lobo si los partidos políticos buscan réditos electorales con este asunto. Estallará la guerra del lobo si los grupos ecologistas no favorecen de una forma real la coexistencia entre el lobo y ganaderos. Estallará la guerra del lobo si no se elabora urgentemente un plan de convivencia estratégico efectivo y con el dialogo y consenso de ambas partes. Estallará la guerra del lobo si no se escucha a los verdaderos custodios de ese mundo rural ye legisla sin escucharlos y sin tener en cuenta sus intereses y su problemática para mantener los agro-ecosistemas. Ninguna solución podrá agradar a todos pero todos tienen que ser parte de la solución.
Desde hace unos años, ha aparecido en escena un nuevo actor en este asunto del lobo; la figura del conservacionista radicalizado con la defensa del lobo vivo por una cuestión de altruismo y amor al lobo y al patrimonio natural de España. Creen ser herederos del legado ideológico de Félix Rodríguez de la Fuente y se adueñan hasta de su imagen. Es difícil desenmascarar y sacar a la luz las verdaderas intenciones de estas personas que presumen de idear y poner en funcionamiento nuevas formulas de gestión del lobo. Tienen seguidores tan fieles como ciegos y no se dan cuenta de las razones reales de estos vende-ungüentos y de sus verdaderas razones de esta defensa radical del lobo tan preñada de conveniencias personales.
He de confesarles que fui fundador y secretario de la plataforma “Lobo Marley” durante unos años. Lo fui hasta el justo momento en el que descubrí y me enfrenté a las verdaderas razones espurias con las que algunos miembros de esta asociación (actuales dirigentes) querían fecundar el manifiesto fundacional de esta organización. Estos falsos conservacionistas que quieren vivir del conflicto del lobo y que paradójicamente, de una forma muy subterránea potencian el conflicto conservacionistas- ganaderos mienten en torno a la verdadera esencia de las propuestas de acciones concretas que proponen para poner fin a este conflicto tan enquistado del lobo.
Este conflicto es una mentira que, ellos mismos, llevan alimentándolo mucho tiempo; y lo hacen porque es su forma de vida, por conveniencias personales, negocios y mercadeo. Viven de este conflicto y tratan de demonizar todo lo que hay en torno a este animal para sacar tajada mediática y económica del asunto.