por AntonioDeMiguelAnton | Ene 13, 2017 | Opinión, Política
Hoy me he parado a leer la primera base de datos pública sobre los delitos de corrupción en España de funcionarios, gobernantes y políticos con responsabilidades públicas, que se presentó ayer jueves en el Consejo General del Poder Judicial.
1.378 personas fueron procesadas por corrupción entre el 1 de julio de 2015 y el 30 de septiembre de 2016, es decir, 91 personas al mes y tres procesados cada día. Todos ellos actuaron de manera ilegal con dinero público, en su mayoría implicándose en corrupción política o administrativa mediante delitos como: prevaricación administrativa, urbanística o malversación, violación en la custodia de documentos públicos, de secretos, cohecho o tráfico de influencias, fraudes o abusos o negociaciones prohibidas a funcionarios.
El estudio es muy profundo, analiza los delitos cometidos por comunidades autónomas entre las que está a la cabeza Cataluña, con 303 procesados, el doble que la comunidad más poblada, Andalucía (153), Madrid (145), Cantabria (100) y Canarias (105). La comunidad navarra es la única que en estos 15 meses en los que se han recogido datos, no ha registrado ningún procesado por corrupción.
En la relación entre hombres y mujeres, de 1.378 procesados, 1.060 (el 77%) son hombres y 318 mujeres. Respecto a la nacionalidad de las personas analizadas 1.174 son españoles, 34 de Estados miembros de la UE y 170 extracomunitarios.
El problema de la corrupción es muy grave…Es posible minimizar esta pandemia que sufrimos en España. Pero hay que aplicar tres tipos de antídotos que no son nada fácil de conseguir.
El primero es diseñar herramientas de control y estrategias para combatir de manera genérica este problema. Hasta ahora se han buscado herramientas concretas para cada caso concreto.
El segundo antídoto es hacer las reformas legales necesarias para endurecer las penas contra los corruptos y aumentar el plazo de prescripción para este tipo de delitos.
Y el tercer antídoto es la Educación para combatir la falta de normas y valores de orden cívico y moral pública. Necesitamos una buena dosis de honradez y esfuerzo para esta sociedad tan frívola en la que el sálvese quien pueda y el pisa o te pisan forma parte de nuestros comportamientos como ciudadanos.
por AntonioDeMiguelAnton | Dic 29, 2016 | Espiritualidad, Opinión
Mi último artículo del año es para despedirme del 2016 y para dar la bienvenida al 2017. El 2016 tuvo grandes cosas. Os dejo con algunas de las mejores:
El mejor libro leído este año nació de la necesidad que tuvo el autor de compartir con sus lectores los secretos que ha ido descubriendo a lo largo de su vida. Es un libro para cambiar este mundo tan gris, tan negativo, tan triste y destructivo…Es un libro para vivir y ser feliz, para -como dice su autor- olerlo, devorarlo e inspirarlo. Yo añado, para tatuártelo en tu mente. Este libro es: “Los secretos que jamás te contaron” de Albert Espinosa.
El mejor secreto recibido a lo largo de este año, forma parte de ese libro mágico que Albert Espinosa ha creado para que seamos felices. Este secreto habla de cómo las dudas no resueltas se convierten en miedos no aceptados… El secreto es este: “en este mundo debes enfrentarte a tus miedos y aceptar que has de curar tus heridas. Si sigues odiando o pensando siempre en negativo, el círculo jamás se cerrará. Ese odio volverá, esos pensamientos se repetirán”.
La mejor película vista este año habla del tiempo, del amor y de la muerte. Es una película para superar el duelo y la pérdida…para sobreponerse de ella. No comparto las críticas recibidas y para mí fue una película llena de emociones, con la que me emocioné y disfruté. La película la protagoniza Will Smith y su título es Belleza oculta.
La mejor cita del año viene de la mano de ese libro tan pequeñito y tan grande a la vez. Escrito para los pequeños, pero leído por los grandes. Todas la personas grandes han sido niños antes, pero pocas lo recuerdan. Esta cita siempre viajó conmigo desde niño, desde la primera vez que leí en francés el libro que la contiene. Este año recuperé el libro “El Principito”, con las acuarelas originales del autor…Ya forma parte de nuevo de mi biblioteca. La cita no puede ser otra: “Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.”
El aprendizaje más curioso, más interesante, más mágico y más atrayente del año, vino de la mano
de mi compañero Joan Bruno. Está relacionado con la magia de la naturaleza. Se llama Lemniscata, y es la curva que describe el sol durante todo su recorrido anual. Lo reconocemos como el símbolo de infinito en Matemáticas. El punto más alto es el solsticio de verano y el más bajo el de invierno.
El proyecto más interesante iniciado durante este año ha sido Diputado de Distrito. Con él, pretendemos hacer reflexionar a la sociedad civil española sobre como urge un saneo de la falsa democracia que tenemos en España y quitar poder representativo a las cúpulas partitocráticas dando más libertad, más poder, más independencia y más cohesión a esta sociedad civil.
El diputado de distrito es una fórmula alternativa al sistema proporcional que tenemos actualmente, en el que el diputado elegido no representa a los ciudadanos, es tan solo un delegado del partido en el parlamento de los diputados y como debe su cargo al jefe de partido que confeccionó la lista siempre le rendirá pleitesía.
La mejor canción es “Cómo te atreves”, viene de la banda colombiana Morat. Es una canción que a pesar de hablar de rencor me da un buen rollo tremendo. Y es que hay personas que es mejor que no vuelvan a tu vida jamás.
Que la luz y la magia del Sol te ilumine durante todo el 2017.
¡Os deseo un feliz 2017!
por AntonioDeMiguelAnton | Nov 16, 2016 | Educación, Opinión, Política
Ayer se votó en
el Congreso de los Diputados la proposición de ley para suspender la implantación de la LOMCE y 186 diputados de 339 consideraron sacar adelante dicha propuesta. Una vez admitida a trámite esta proposición llegará el momento de la presentación de enmiendas. Ese texto y las ponencias se discutirán en comisión para posteriormente ser enviada al Senado, donde el PP tiene una mayoría aplastante. ¡Qué frustración!
La Educación es un problema muy grande que tenemos que solucionar y solo lo conseguiremos despolitizándolo. En 28 años ha habido 7 leyes de Educación diferentes en las que los profesores y los alumnos apenas han tenido tiempo para adaptarse, han sido reformas tan frágiles que ni la comunidad educativa creía ni en su esencia ni en su futuro. Eran hechas de forma precipitada desde la conveniencia y los intereses partidistas; asumían el poder y cambiaban la ley por despecho y revanchismo político. ¡Qué frustración!
España sigue siendo uno de los estados en la Comunidad Económica Europea que menos gasto público dedica a sus colegios. Su Educación es mala y tiene grandes carencias. Urge un gran pacto de estado por la Educación. Este acuerdo hasta hoy ha sido imposible y sería algo inédito. Ojalá se inicie este debate y sobre todo este pacto, eso si, las propuestas han de llegar de los sectores directamente implicados, fuera de las garras del ámbito político…Tienen que nacer en la sociedad civil, de esos profesionales de la educación, de los padres, de los alumnos… De no hacerlo correremos el riesgo de caer una vez más en la frustración Lampedusiana de haber cambiado todo para no cambiar nada.
por AntonioDeMiguelAnton | Nov 3, 2016 | Opinión
A mediados de la década de los años 90, un ciudadano de Pittsburgh, atracó dos bancos de su ciudad a plena luz del día, sin tapar su cara… En seguida fue localizado y arrestado…Al ser detenido, en su confesión, alegó que se había aplicado zumo de limón en su cara, confiando en que el zumo le haría aparecer invisible ante las cámaras. “No lo entiendo, yo usé zumo de limón”.
Más tarde se supo que la curiosa idea del zumo fue una sugerencia que dos amigos que el día antes del atraco le explicaron de las propiedades de invisibilidad del limón…Se debió de sentir estúpido al descubrir la verdad.
En la misma década, Krugger y Dunning investigaron y experimentaron en la relación que había entre la estupidez y la vanidad y demostraron a través de su investigación, que consistía en medir habilidades intelectuales y sociales a una serie de estudiantes y pedirles una autoevaluación posterior, que los individuos más incompetentes tendían a sobrestimar su propia habilidad, siendo incapaces de reconocer sus limitaciones ni su propio nivel, ni por supuesto aceptarlo. Por otro lado, los individuos altamente cualificados tendían a subestimar su competencia relativa, asumiendo erróneamente que las tareas que son fáciles para ellos también son fáciles para otros.
La falta de realismo sobre la competencia y habilidades de uno mismo quedó latente en su estudio-proyecto de investigación, los más brillantes estimaban que estaban por debajo de la media; los mediocres se consideraban por encima de la media, y los menos dotados y más inútiles estaban convencidos de estar entre los mejores. ¡Qué curioso! Cuanto menos sabemos más creemos saber y cuanto más sabemos menos creemos saber.
Mi pregunta es ¿cuál de ellos es más feliz?…Si el que mira a su alrededor, curiosea, observa, viaja, escucha, empatiza con los demás, no es conformista y sale de su espacio de confort, o aquel que no sale de esa comodidad, vive en su caverna de realidad, tiene ideas preconcebidas y solo hace lo que sabe hacer creyendo que es lo mejor y que nunca hará nada nuevo?
Tal vez debamos de beber más zumo de limón, dice un amigo mío que es bueno para la felicidad.
por AntonioDeMiguelAnton | Sep 22, 2016 | Opinión
Acabo de terminar de leer la carta del profesor uruguayo que está conmoviendo al mundo de la educación y provocando respuestas y reacciones de todo tipo. Se trata de una carta del periodista y académico Leonardo Haberkorn, quien renunció a seguir dando clases en la universidad ORT de Montevideo por agotamiento y desgaste provocado por este sistema educativo tan mediocre y por las características del alumnado que encuentra en sus clases de periodismo y comunicación.
Haberkorn se queja que los jóvenes no pueden dejar el teléfono y las redes sociales, ni aun en clase. Hace una crítica a este sistema educativo tan mediocre en el que educamos a nuestros jóvenes. Pone en cuestión también la falta de creatividad y curiosidad con las que son educados nuestros niños y la falta de profesionalidad y pasividad de los que nos dedicamos a esta profesión.
No tengo la menor duda que lo que le pasa a Leonardo nos pasa a una gran parte de profesores que día a tras día intentamos ofrecer una educación coherente, sincera y bien hecha. Entiendo que coja la música de su guitarra y se vaya con ella a otra parte…Esa música es de incalculable valor y no está compuesta para todos los oídos.
Con mi música y la Falacci a otra parte
Después de muchos, muchos años, hoy di clase en la universidad por última vez. No dictaré clases allí el semestre que viene y no sé si volveré algún día a dictar clases en una licenciatura en periodismo. Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla.
Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono que no cesa de recibir selfies. Claro, es cierto, no todos son así. Pero cada vez son más.
Hasta hace tres o cuatro años la exhortación a dejar el teléfono de lado durante 90 minutos –aunque más no fuera para no ser maleducados–todavía tenía algún efecto. Ya no. Puede ser que sea yo, que me haya desgastado demasiado en el combate. O que esté haciendo algo mal. Pero hay algo cierto: muchos de estos chicos no tienen conciencia de lo ofensivo e hiriente que es lo que hacen.
Además, cada vez es más difícil explicar cómo funciona el periodismo ante gente que no lo consume ni le ve sentido a estar informado. Esta semana en clase salió el tema Venezuela. Solo una estudiante en20 pudo decir lo básico del conflicto. Lo muy básico. El resto no tenía ni la más mínima idea. Les pregunté si sabían qué uruguayo estaba en medio de esa tormenta. Obviamente, ninguno sabía. Les pregunté si conocían quién es Almagro. Silencio. A las cansadas, desde el fondo del salón, una única chica balbuceó: ¿no era el canciller? ¿Saben quién es Vargas Llosa? ¡Sí! ¿Alguno leyó alguno de sus libros? No, ninguno.
Conectar a gente tan desinformada con el periodismo es complicado. Es como enseñar botánica a alguien que viene de un planeta donde no existen los vegetales.
Que la incultura, el desinterés y la ajenidad no les nacieron solos. Que les fueron matando la curiosidad y que, con cada maestra que dejó de corregirles las faltas de ortografía, les enseñaron que todo da más o menos lo mismo.
No quiero ser parte de ese círculo perverso. Nunca fui así y no lo seré. Lo que hago, siempre me gustó hacerlo bien. Lo mejor posible. Justamente, porque creo en la excelencia, todos los años llevo a clase grandes ejemplos del periodismo, esos que le encienden el alma incluso a un témpano. Este año, proyectando la película ‘El Informante’, sobre dos héroes del periodismo y de la vida, vi a gente dormirse en el salón y a otros chateando en WhatsApp o Facebook.
¡Yo la vi más de 200 veces y todavía hay escenas donde tengo que aguantarme las lágrimas!
También les llevé la entrevista de Oriana Fallaci a Galtieri. Toda la vida resultó. Ahora se te va una clase entera en preparar el ambiente: primero tenés que contarles quién era Galtieri, qué fue la guerra de las Malvinas, en qué momento histórico la corajuda periodista italianase sentó frente al dictador.
Les expliqué todo. Les pasé el video de la Plaza de Mayo repleta de una multitud enloquecida vivando a Galtieri, cuando dijo: «¡Si quieren venir, que vengan! ¡Les presentaremos batalla!«.
Normalmente, a esta altura, todos los años ya había conseguido que la mayor parte de la clase siguiera el asunto con fascinación. Este año no. Caras absortas. Desinterés. Un pibe despatarrado mirando su Facebook. Todo el año estuvo igual. Llegamos a la entrevista. Leímos los fragmentos más duros e inolvidables.
Silencio.
Silencio.
Silencio.
Ellos querían que terminara la clase. Yo también.
Yo tampoco quise formar parte de este círculo perverso. Nunca quise y me enfrenté a él desde los primeros pasos como profesor. Por ello hoy me encuentro inmerso y haciendo frente a un expediente incoado desde la más absoluta parcialidad. Es por eso que en estos tiempos de sin razón que vivo, de abusos de poder, de maltratadores, de métodos grises y oscuros, de gobiernos corruptos y tiranos, de silencios, de miedos a hablar; es cuando más valoro gestos frescos, sinceros, valientes y libres como el del profesor Haberkorn.
El miedo no llega a ninguna parte. Quien elije a tiranos como jefes no es víctima es cómplice. Hay que temer ese silencio de la gente y su actitud sumisa ante la represión. Como decía Herman Hesse, “mi historia no es agradable no es suave ni armoniosa como las historias inventadas, sabe a insensatez y a locura y a silencio. Como la vida de los hombres que no quieren mentirse a si mismo.”
por AntonioDeMiguelAnton | Feb 14, 2016 | Opinión, Política
Ha llegado el tiempo de sacrificio dice Esperanza Aguirre tras su dimisión como presidenta del PP en Madrid por no haber vigilado a todos esos cargos designados por ella que están imputados e investigados en presuntos casos de financiación ilegal del PP madrileño. De nuevo la corrupción es la noticia del día…Otra vez los escándalos de corrupción forman parte de los temas de conversación de la sociedad española.
Es asombroso e irritante el cinismo que hay en este asunto de la corrupción. Es cierto que este modelo democrático que tenemos nos lleva inexorablemente a la corrupción. Es cierto que la clase política es endogámica y se ha hecho dueña y señora del estado. Es cierto que nuestros políticos, sus partidos y su gestión, en numerosas ocasiones, acaban en casos de corrupción. Pero el asunto es más gordo y no solo está en nuestra clase política sino en nuestra sociedad, en nuestra educación, en nuestros valores.
Hemos permitido esta corrupción, hemos participado en ella, hemos crecido con ella, la hemos consentido, hemos mirado para otro lado…Esto es lo grave.
La sociedad española es una sociedad en la que abunda la corrupción en el más amplio y duro sentido que lleva esta declaración. Estamos expuestos a continuos casos de corrupción y picaresca española, forma parte del ADN de muchos españoles… Hoy mismo, tras una jornada de paseo por la montaña comentaba a mis compañeros de caminata que en esta asunto de la corrupción todo seguirá igual mientras nuestros valores no cambien. Les comentaba que no solo hay corrupción en nuestra clase política si no en nuestra sociedad, en nosotros. Y que nada cambiará mientras no cambiemos nuestros valores. Necesitamos regenerar no solo nuestros partidos si no toda la sociedad española.
Paradójicamente tras finalizar la conversación, uno de ellos, en tono de sueño deseado, nos proponía salir mañana lunes de viaje al norte de España. Mi contestación fue tajante: “ojalá pudiese, pero tengo que trabajar”…La respuesta automática de otro de los compañeros de paseo fue rotunda: “vas porque tu quieres…algunos tenemos unos amigos médicos que nos darían una baja instantánea…Y a disfrutar”.
No sé si un día conseguiremos que esto cambie, pero… En fin de momento así están las cosas y así seguirán si no cambiamos.