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OrtegaLaraMurciaEs preocupante y deplorable las situaciones de violencia que estamos viviendo actualmente en España. Uno de los campos en la que empieza a aparecer con cierta asiduidad es en la Política.

Siempre he creído que la violencia es el miedo que algunos tienen a las ideas y opiniones de los demás, que es un complejo y un refugio de los que no tienen más opciones ni herramientas, que se debe a una frustración y que se malemplea en numerosas ocasiones como solución eficaz  a un conflicto, hasta convertirla en una forma de conducta y hasta en una manera de vivir, en una cultura.

La violencia política comienza a desplegarse en España de una forma deliberada, para meterla en el tablero del juego político y de esa forma poder influir en las decisiones y en el uso del poder. Este hecho es sintomático y resultado de la política y de la sociedad tan enferma que tenemos. Esta violencia que solo traerá más violencia a algunos les generará beneficios… Y lo irónico es que a esos que la generan y que lo hacen alimentando ese odio desde una posición de “pobres” y de estar con el pueblo y la España que madruga, en realidad no son precisamente pobres y tampoco de la España que madruga. Es paradójico que quien criminaliza a estos “ricos” llegándolos a comparar con terroristas tenga una gran fortuna.

Es tremendo que quien más incita a la violencia callejera, a la intolerancia, al odio y al abuso del insulto y de la amenaza como herramienta política, sea quien llame violentos y fascistas a otros y además justifique el terror de comportamientos dirigidos a personas como Ortega Lara, apresado por ETA durante el secuestro más largo de esta banda criminal: 532 días, deseándole la vuelta al zulo.

Les cuento esto porque anteayer, en Murcia, alrededor de 100 personas anti todo se concentraron frente al hotel donde tenía lugar un mitin de VOX y lo hacían coreando cánticos como “Independencia para Cataluña”, “Aquí está la resistencia trans”, “Fascistas, estáis en nuestra lista” y “Ortega Lara de vuelta al zulo”. ¿Y saben cuál fue la respuesta y la reacción de Ortega Lara? Pues la de la más absoluta tranquilidad y serenidad.

Los momentos vividos fueron de una notable agresividad y la policía tuvo que montar un despliegue para evitar males mayores. La mayoría de esta manada de radicales eran jóvenes de 19-24 años, que han sido adiestrados e ideologizados en este odio, en esta rabia, en esta tendencia al totalitarismo y violencia.

Es una auténtica vergüenza que quienes queremos expresar y compartir nuestras opiniones y creencias, sin ningún tipo de obstáculo y bajo el amparo de libre expresión, tengamos que defendernos de estos violentos y tengamos que escuchar a algunos medios como les justifican, porque somos nosotros los que les incitamos al odio y a la violencia. No lo vamos a permitir, pues nuestra función es estar al servicio de la sociedad civil española, al servicio de esa conversación y de ese debate político público;  lo que requiere la representación el discurso de una amplia gama de perspectivas y de voces, entre ellas las de Vox.

Nuestro compromiso es con los españoles y con los valores que defendemos; para ello combatiremos con la ley el abuso motivado por el odio, el prejuicio o la intolerancia, en particular, el abuso de la violencia y del miedo.

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